lunes, 5 de diciembre de 2011

Christopher Pissarides, Nobel de Economía 2010

¿A alguien le interesa que estemos parados?
Sí, a la economía en general, a las empresas. Si hubiera paro cero, los sindicatos subirían tanto los salarios que la producción no sería rentable.

Guerra de poder.
Cierto. Hay que encontrar el punto de equilibrio, que en las sociedades industriales en las que vivimos es de entre el 5% y el 6%.

No le parece un poco ruin decir que si se otorgan prestaciones de desempleo más generosas hay más paro.
Esa afirmación se ha malinterpretado. Si se dan ventajas más favorables de paro sin ninguna otra condición, aumenta el paro, pero si se dan con algunas obligaciones implícitas y cierto control, las cosas cambian.

¿Significa eso que la gente se cuelga y no busca trabajo?
Significa que pueden convivir altas tasas de desempleo con vacantes sin cubrir. El paro a largo plazo es nefasto.

¡... Qué nos va a contar!
Sería conveniente dar algún tipo de experiencia al parado de largo plazo. Por ejemplo, que tras nueve meses de paro el Gobierno diera dinero a una empresa para que creara un puesto de trabajo para ese desempleado, aunque sea de forma temporal.

El problema es que no hay dinero.
España debería explotar el turismo de los países del norte de Europa, y producir más bienes agrícolas de mayor valor añadido. Italia esto lo ha hecho muy bien.

¿La pasta?
Sí, todo el mundo come pasta italiana, y también exportan aceite, mozzarella... ¿Por qué no exportan ustedes jamón ibérico?

Ya lo hacemos.
Pero deben luchar más por posicionarlo, y sus vinos, y todos esos bienes basados en la agricultura con un valor añadido muy alto.

Volver al sector primario.
Sí, pero con más fuerza y tecnología. Se piensa que la agricultura es algo inferior, pero hay mucha conciencia sobre la alimentación y la gente está dispuesta a pagar más.

¿Nos imagina a todos en el huerto?
España también tiene la posibilidad de producir bienes industriales de elevado nivel añadido porque tiene fuerza laboral.

¿A qué bienes se refiere?
En Europa, Alemania casi ha monopolizado el mercado de electrodomésticos que España podría desarrollar perfectamente si reformara las leyes con relación al mercado laboral y a la industria. ¿Sabe lo que pasa?

¿Qué pasa?
Aquí el Gobierno interviene demasiado en la economía diciendo a la gente qué tipo de contratos puede hacer, aplicando acuerdos industriales, dando demasiada fuerza a los sindicatos..., son necesarias reformas.

Oiga, ¿quién va a comprar jamón de Jabugo con la que está cayendo?
EE.UU. está lleno de bienes europeos, pero Italia y Francia han dominado totalmente este mercado. ¿Por qué no España?... Porque hay una muy mala organización del mercado laboral.

Le veo optimista respecto a esta crisis.
Sí, pero a largo plazo. Centroeuropa, sobre todo Alemania, puede tirar del resto.

¿Podrá con todos los Piigs?
No, la idea de una gran UE ha fracasado, por eso dice Merkel que se trata de la peor crisis tras la Segunda Guerra Mundial. Pero sin los Piigs no queda Europa unida.

¿Qué haría usted si fuera Merkel?
Animaría a Mario Draghi a imprimir mucho dinero y a comprar deuda europea.

Pues provocaría algo de inflación.
Sí, y depreciación de la moneda, pero así venderán jamón con más facilidad. Soy optimista porque nos queda mucho margen de maniobra en el desarrollo. Cuando los países del Este empiecen a crecer lo harán muy rápidamente y la UE se beneficiará.

¿Qué les venderemos?
Bienes muy caros y de mucha calidad. En China ves bienes de lujo europeos por todas partes: quien puede lleva Mercedes o un BMW, un bolso Chanel o Louis Vuitton.

¿Seguiremos vendiendo humo?
Enséñeme su bolso, seguro que tiene un Louis Vuitton escondido en alguna parte.

Ostentar marca ya no se lleva.
Yo nunca me he comprado una corbata de esa marca, pero es una empresa con los mayores beneficios del mundo. Ir a máximos niveles de calidad es el tipo de cosas que puede hacer Europa en la fabricación.

¿Fabricando en China?
Tarde o temprano la producción se desplazará de China a África, y los europeos deberíamos ser los primeros.

Muchos economistas afirman que esta crisis acabará con el sistema.
Sólo tienen la verdad a medias. Esta crisis nos ha enseñado que un sistema capitalista totalmente desregulado no es bueno para la economía. El reto al que nos enfrentamos en el futuro próximo es dónde marcar la línea de la regulación en todos los mercados.

Empezando por el financiero.
... Y con el monopolio de las grandes empresas y la regulación del sistema laboral. La solución no consiste en nacionalizar los bancos, sino saber qué y cómo regular.

Hay que afinar.
Estamos aprendiendo. El mercado laboral español está demasiado regulado, el norteamericano demasiado poco: el 10% de los salarios más bajos está peor ahora que hace 30 años. Hoy es obvio que dar todos los beneficios a los ricos no funciona.

John Gray, filósofo y politólogo

Tenemos que sustituir el progreso por la improvisación.

Suena peligroso.
¿Dónde nos ha llevado el progreso?... A la parálisis de Europa.

¡Pues imagine la improvisación!
Lo que sugiere la idea de progreso es que hay una sucesión de avances en la que cada uno es mejor que el anterior y, por tanto, debemos conservar lo que hemos construido y pasar a un estadio superior y mejor.

Suena bien: conservar lo bueno y mejorar.
Los líderes políticos europeos quieren conservar las estructuras que tenemos, pero con ellas no hay una solución para los problemas actuales de Europa, así que no se trata de preservarlas y mejorarlas.

¿Qué propone usted?
Un desmantelamiento planificado de algunas de las instituciones europeas. El euro, o bien dejará de existir o cambiará radicalmente, quizá durará un año o dos, pero no más. A largo plazo le aseguro que algunos países dejarán la zona euro. Pero las élites europeas quieren conservar la estructura porque las ven como un avance progresista.

Dígame qué sería lo óptimo.
Muchos expertos opinan que la solución es una unión fiscal europea, pero esto no pasará por dos motivos. Uno: a los países del sur se les tendrían que imponer unos impuestos que no aceptarían porque implicarían diez o quince años más de austeridad.

Dos...
Los recursos finales para esta política vienen de Alemania y la población alemana no lo aceptará. Por tanto, no inmediatamente, pero en los próximos años, Europa se romperá. Y será mucho peor si se desmorona de forma no controlada. Pero no creo que haya suficiente flexibilidad intelectual entre las élites europeas, por tanto, continuarán así hasta que se desmorone, esta es mi predicción.

Aquí queda escrita. ¿El liderazgo mundial de EE.UU. también toca a su fin?
En mi opinión ya ha sucedido. El acontecimiento más importante fue la crisis financiera norteamericana. Hasta entonces, EE.UU. se reivindicaba como un modelo económico para el mundo, pero ya antes de la crisis los ingresos del estadounidense medio no habían aumentado durante los últimos 30 años.

Lo escondían muy bien.
Porque los ciudadanos podían acceder a grandes créditos aunque tuvieran ingresos bajos. EE.UU. continuará siendo una gran potencia en un mundo en el que habrá varias potencias, como a finales del siglo XIX, pero sin Europa. El sueño europeo ha terminado y también el dominio occidental.

¿Me asusto?
No, por favor. Creo que vamos hacia un mundo más normal, y pienso que tiene muchas cosas positivas siempre y cuando no nos asuste esta perspectiva.

Pues asusta.
La desaparición del euro será un cataclismo muy grande, porque hará que tiemble el sistema bancario y quizá habrá una gran depresión... Pero pasará de todas formas y asustarse trae peores consecuencias.

Es usted un poco agorero.
Cuando EE.UU. entró en la guerra de Vietnam lo hizo por miedo a que el Sudeste Asiático se convirtiera en una zona comunista. Fracasaron, se fueron, y el gobierno comunista se apoderó del Sudeste Asiático.

Ahora comercian con esos gobiernos.
Todo el sufrimiento, tortura, asesinatos y secuelas (todavía nacen niños con deformaciones por el agente naranja) fueron para nada.

Entiendo.
Las potencias occidentales apoyaban a Yugoslavia porque decían que sería terrible la división, y lo fue, pero había demasiados antagonismos internos. Hubiera sido mejor fomentar la división de forma controlada.

Fuera euros, ¿compro yenes?
Es una pregunta difícil, porque no podemos predecir el futuro.

¡Pero si no hace otra cosa!
Yo no invertiría en yenes, ahora todas las inversiones son especulativas. Debe descubrir qué es lo más importante para usted.

Conservar lo que tengo.
Pues no se puede.

¿Compro dólares?
Posiblemente EE.UU. esté en bancarrota, no importa tanto en su caso: el dólar es la moneda del mundo y no hay alternativa, así que pueden permitírselo..., de momento.

¿Los nacionalismos se fortalecerán?
Hasta ahora los nacionalistas moderados han querido conseguir sus objetivos dentro del marco de las instituciones europeas.

Pero si desaparecen...
Cuando hay una ruptura política que afecta a una gran cantidad de personas, lo hemos visto repetidas veces en la historia, se culpa a las minorías. Temo que la xenofobia resurja, es un peligro bastante real.

¿No aprendemos?
No. Los humanos han incrementado su poder, pero no su sabiduría o su civilización. Los progresos morales se pueden perder muy rápidamente. Piense en la tortura, antes estaba penada, ahora le han cambiado el nombre y nadie va a la cárcel. El progreso social es una ilusión peligrosa.

Pero hay que aspirar a ello.
San Agustín, Buda o Maimónides asumían la maldad humana, ahora la negamos. Hay que recuperar un punto de vista más equilibrado, el que teníamos hace 300 años. Debemos cambiar nuestra visión del mundo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Montaser Marai, responsable de los documentales de Al Yazira

Al Yazira ha colocado el mundo árabe en el mapa.
A escala internacional, sin lugar a dudas.

¿Para bien y para mal?
Lo malo es como alguno nos interpretan. Al Yazira es la voz de los que no tienen voz. La voz de la primavera árabe.

Y también la de Al Qaeda.
No es verdad, los periodistas de Al Yazira lo único que perseguimos es informar.

Están muy bien conectados, entrevistaron a Bin Laden.
Personalmente, creo que todo el mundo tiene que tener derecho a expresarse.

Huy huy huy.
Son las personas las que deben juzgar si Bin Laden es el diablo, no los periodistas.

Es una vieja discusión.
¿Cuál?

La de dar páginas a un asesino.
Yo creo que los periodistas tenemos el derecho y la obligación de ofrecer todos los puntos de vista sin censuras, y eso no significa que estemos con un bando o con otro.

Cualquier asesino argumenta motivos, pero no son lícitos.
El público no es idiota, tiene la capacidad de discernir por sí mismo. No se puede permitir que el poder, en ese caso Bush, dicte a las personas lo que deben escuchar o no.

Pero es un juego peligroso.
En los ochenta, cuando Al Qaeda ayudó a Estados Unidos contra los rusos en Afganistán hicieron creer a todos que eran gente buena, y así los vio el mundo occidental.

No todos.
... Luego decidieron que eran los malos de la película. Nosotros somos independientes de cualquier poder y contamos la verdad tal como sucede, es nuestra responsabilidad y nuestro código deontológico.

Ojalá. Todos los medios de comunicación tienen alguna bota encima.
De acuerdo, no existe ningún medio de comunicación cien por cien independiente.

Pues dígame qué intereses controlan Al Yazira.
Le diré qué intereses tengo yo: cuando a mí me paró la policía en Egipto, durante la revolución, si hubiera dicho que trabajaba para Al Yazira me hubieran matado. En alguna ocasión no decimos la verdad, pero nunca decimos mentiras, eso se lo garantizo.

Es una cadena financiada por el príncipe de Qatar.
Sí, pero la línea editorial de la cadena es independiente del dinero y de Qatar.

Nunca es así.
Llevo diez años trabajando en Al Yazira y jamás me han censurado, ni siquiera sugerido. Qatar recibe a diario presiones de regímenes árabes y de EE.UU. contra la cadena, pero el Gobierno insiste en que es independiente y que deben hablar con Al Yazira y no con el Gobierno, son inteligentes.

Astutos. La mantienen, pero no se hacen responsables.
Así es, no mezclan la política con la información. Creo que su interés es colocar a un pequeño país en el mundo. Ha sido la única cadena que frenó el dominio de los medios norteamericanos, famosos por sus implicaciones con los centros del poder político y financiero.

Una cadena muy controvertida.
Siempre, y muy amenazada. La controversia viene de que a muchos no les guste que demos voz a quien ellos reprimen.

Están vetados en Kuwait, Bahréin, Marruecos, Argelia, Siria.
Y lo estábamos antes de la revolución en Túnez y Libia. Y todo por dar voz a la oposición o denunciar acciones, como las brutales represiones, de algunos gobiernos.

¿No fue Al Qaeda la que puso la mecha de la primavera árabe?
Los jóvenes del mundo árabe han demostrado que con el movimiento no violento han conseguido lo que no consiguió Al Qaeda con toda su violencia. Las pocas personas que integran Al Qaeda no representan al mundo árabe ni a los musulmanes.

Usted ha sido espectador privilegiado.
Los árabes han estado bajo presión durante muchas décadas y han dicho "basta", es un gran momento. Y lo más impactante de la revolución es que fue inesperada, incluso el día antes de que estallara nadie la intuía.

Fue usted los ojos de esa revolución.
Estuve en la plaza Tahrir desde el primer día. Mi cámara emitió en directo las 24 horas. Y no vi gente hambrienta de comida, sino de dignidad. Me siento orgulloso de que se oigan consignas árabes en Wall Street, que la gente grite "altaharir" (libertad).

...
Los regímenes dictatoriales que estaban aplastando a la población en Libia, Túnez y Egipto estaban sostenidos por EE.UU., Gran Bretaña y Francia. Decían que el mundo árabe necesitaba democracia, pero no la apoyaban. Esperemos que ahora apoyen al pueblo y no al gobierno que les conviene.

La situación en Egipto sigue siendo complicada.
Pero la gente prefiere morir antes de volver atrás. En Siria mueren jóvenes cada día y no hay vuelta atrás: se llegará a la libertad. Y la tormenta está llegando a otros países árabes, algunos que parecen muy pacíficos.

¿A qué países se refiere?
...

Se lo preguntaré de otra manera, ¿qué países están preparados para el cambio?
Siria y Argelia. Y en Marruecos y Jordania, si no hay reformas, el régimen peligra seriamente.

martes, 29 de noviembre de 2011

Josef Ajram,ultrafondista y broker

"No soy ningún ex broker que un buen día tuvo un bajón, decidió replantearse la vida, empezar de cero, abandonar la bolsa y dedicarse a ir en bicicleta. No, no soy de ésos. Decidí convertirme en ultrafondista y participar en las pruebas más duras del mundo para tratar de averiguar dónde estaba el límite del cuerpo humano". Es la presentación de Josef Ajram en su libro



-¿Cuándo fue la primera vez que se hizo la pregunta que le ha servido para titular su libro y para tatuarse su pecho?-Creo que directamente no me hice la pregunta, pero indirectamente debió ser cuando decidí dejar la universidad para intentar ver si era capaz de ganarme la vida en la bolsa. Fue mi primer test con mis límites de aquel momento y el primer límite superado fue poder trabajar en la bolsa. El primer límite deportivo, con toda la modestia que suponía para aquel momento, debería se acabar el primer Ironman.

-Según asegura usted en su libro, todavía no sabe cuál es su límite. Pero nos deja claro de forma reiterada que sí que tiene muy claro dónde no está. ¿Dónde no está ese límite?-En todo lo conseguido hasta ahora. Pienso que, de una manera u otra, ningún ser humano debería considerar que ha encontrado su límite, porque los límites de cada persona son relativos y te das cuenta con el tiempo que es un estado mental. Hasta ahora puedo decir que no está mi límite en haberme dedicado a lo que siempre he soñado, en haber conseguido aquellos retos deportivos que me he planteado hasta ahora y en intentar ser feliz y dueño de mi vida, la verdad es que tampoco he aspirado más.

-¿Ha pensado alguna vez que encontrar su límite podría haber acabado en su propia muerte?-La muerte es algo que no me asusta nada, me asusta mucho el dolor, pero no la muerte. Cuando muera, pues me muero. Además, como soy consciente de que la muerte puede llegar en cualquier momento, pues oye, carpe diem a tope, y a disfrutar de la vida.

-¿La ha visto de cerca?-No, la muerte no, he sufrido mucho dolor, físico y mental, y sí que te puedo decir que el dolor y el sufrimiento son tremendos pero son parte de la vida.

-Hablando del dolor, usted asegura en un capítulo de su libro, que una de las fórmulas que aplica para hacer que ese dolor no sea tan intenso es engañando a su propia mente. ¿Cómo se consigue eso?-Es muy difícil, es una cosa que sólo se consigue si se entrena con el día a día. La gente me pregunta, ¿vas a psicólogos? No, no voy a ningún psicólogo. Cuando haces entrenamientos duros, que has de combinar con tu trabajo y con otras actividades, consigues una disciplina y una constancia que son las que poco a poco hacen que tu mente se vaya entrenando. Hay que engañar a la mente, siempre está el diablo. Parar y rendirse es lo más fácil, entonces hay que buscar pequeños objetivos constantemente para que eso no suceda.

-¿La palabra abandono existe en su vocabulario?-Me guste o no la he sufrido, he sufrido abandonos, sí.

-¿Cómo se siente en ese momento?-Te acabas dando cuenta a posteriori, excepto alguna ocasión que sí que ha sido por salud, que podrías haber continuado y que abandonas porque te planteas unos objetivos que quizás no son del todo tu trabajo. Yo soy un deportista amateur, y te das cuenta de que un deportista amateur lo único a lo que tiene que aspirar es a pasárselo bien. Para ganar carreras ya está el 0,01% de los deportistas totales que son los profesionales.

-¿Cuándo se presenta a un Ironman o un Ultraman no va a ganar la carrera?-Voy a pasármelo bien, y si puedo acabar, mejor. Pero sobre todo me gusta sentir que todas las horas que he entrenado se reflejan ahí. Por supuesto, el primer objetivo es acabar, porque no hay que perder la perspectiva de las cosas, y sé que una vez acabo intento hacerlo de la forma más satisfecha posible.

-Entiendo que por la gran exigencia de las pruebas, en estas carreras acabar ya es un triunfo para la mayoría de los participantes…-Sin lugar a duda, yo ahora vengo de correr 250 kilómetros por el Sahara, seis días en autosuficiencia, el primer día con una mochila que pesaba nueve quilos…Acabar es la leche (Sonríe).

-Este año tenemos a una ganadora española del Marathon des Sables-Sí, Mónica Aguilera, que es una deportista fortísima desde hace muchos años, es campeona del mundo de raids. La verdad es que se ha salido, es muy buena.

-Usted empezó a saber lo que era la adrenalina en la bolsa, no en el deporte. Y creo que era muy joven cuando pasó de ganar 300 euros en una pizzería a ganar 8.000 siendo broker. Supongo que ahí el límite es mantener los pies en el suelo, cosa que creo que no le fue fácil…-Sí, fue muy difícil, no me escondo que pasé un par de años de desequilibrio, vaya, que en algún momento te aseguro que los pies no los tenía en el suelo. Cuando con 22 años tu mayor preocupación es ver qué piso te compras, o en qué banco pides una hipoteca, te das cuenta que tampoco tienes unos amigos que entiendan eso. Fue un momento complicado y la verdad es que afortunadamente al final supe llevar la situación. A mí la bolsa me ha dado una madurez de muchos años en muchos aspectos. La bolsa te enseña que tienes que tener las cosas muy claras. Después de once años donde he sobrevivido a una crisis tecnológica y una crisis bancaria, ya he tenido tiempo para estar arriba o abajo.

-¿Qué le resulta más duro esa incertidumbre de la bolsa o participar en un Ultraman en Canadá o en Hawái?-Resulta más dura la bolsa porque un Ironaman lo hacen 70.000 personas al año y en la bolsa no se dedican todas esas personas. Es un mundo muy complicado, donde hay que tener las cosas muy claras, ser muy disciplinado y la gente ahí no es disciplinada.

-Actualmente usted asegura haberse desvinculado de la bolsa, y se autocalifica como un Day trader, es decir un especulador…-Sí, se trata de intentar aprovechar las oscilaciones de los valores el mismo día, es decir, comprar y vender acciones el mismo día e intentar obtener un beneficio diario y si hay pérdida asumir la pérdida.

-Realmente suena estresante…-La máxima de esto es no tener una cartera de inversión.

-Lo veo muy puesto. ¿Ahora es un bueno momento para invertir en bolsa?-La bolsa siempre anticipa los buenos y los malos momentos y hace tiempo que anticipa que lo peor de la crisis ha pasado. Yo siempre digo que en la bolsa no hay que invertir, sino que hay que hacer una gestión muy dinámica. La inversión a largo plazo, a diez años, es algo que ya no existe.

-Antes de dedicarse profesionalmente al deporte confiesa que tuvo dos años donde fue el amo de la fiesta nocturna. ¿Dónde está el límite de este mundo?-Aquí hay el límite de no salir de ahí. Fue la época en la que no tenía los pies en el suelo y conocí una subcultura increíble que merece ser conocida porque es curioso ver como hay 2.000 personas un domingo por la mañana bailando en un after. Allí hay que tener mucho cuidado y creo que allí se ve claramente el que tiene la motivación del lunes por la mañana y el que no. Es un refugio de mucha gente que no tiene motivaciones.

-¿A usted el deporte le ha salvado de acabar instalado en ese refugio de por vida?-Posiblemente, si no hubiera hecho deporte ahora sería un juerguista de cojones, porque me lo paso muy bien y me gusta mucho divertirme. Así que es muy posible que el deporte haya sido un buen escape.

-Venga, pues volvamos al deporte. ¿Qué diferencia hay entre correr un Ironman o un Ultraman?-Son dos cosas muy diferentes, el Ironman es un esfuerzo de un día hecho por deportistas impresionantes, el Ultraman sería más una prueba de dosificación que dura tres días, con distancias más extremas y que no es tan rápido. La verdad es que el Ultraman preserva el romanticismo de que sólo 70 personas al año pueden hacerlo.

-¿Qué le llevó a presentarse a un tipo de prueba como esta?-Buscar un límite, yo había hecho cinco Ironmans, era una prueba que a mi no me aportaba nada, ya se estaba convirtiendo en una prueba contra el cronómetro, cosa que nunca me ha motivado, y entonces buscando por la red encontré esta prueba que se celebraba en Hawái y dio la casualidad que me convertí en el primer deportista española en hacerla.

-Gracias a esa casualidad tiene usted ahora cierto renombre mediático, no lo negará…-Sí, muchísimo, no te lo niego. Lo hice, y después mío han habido tres deportistas españoles más que también han participado y eso es lo importante.

-Dice en el libro que no le gusta nadar. Algo que es más que una anécdota tratándose de un hombre que tiene que nadar 10 kilómetros a través del océano…-(Ríe). Lo sé, pero es la verdad, no me gusta. Es un estrés mental muy grande, no tanto el preparar la natación, sino el nadar en el océano, la verdad es que lo paso mal. Pero no hay más remedio, tienes que tirar para adelante. Sabes que son tres horas o tres horas y media y que luego ya te subes a la bici y estás en un momento que te gusta.

-Cuénteme alguna de los peores momentos con los que ha tenido que lidiar. Aquellos que uno dice, no puedo más, lo dejo…-Lo pasé mal en las 24 horas de Barcelona, una prueba de 24 horas de bicicleta individual en el circuito de Montjuïc, y lo pasé mal porque después de 16 horas siendo líder paré a comer un poco y sufrí un corte de digestión que hizo que se me pusieran la mente y la vista en blanco y realmente pensaba que no podía llegar a boxes y abandonar. Fue bastante desagradable.

-Le entiendo.-Y otro de los momentos que más preocupación me ha llevado fue en un Ultraman de 2008 en el que vino un equipo de Canal Plus, y en el kilómetro 30 de bicicleta me cogió la rampa más bestia que me ha cogido en mi vida. Al final, afortunadamente, no tuve que abandonar.

-¿Estas pruebas las puede hacer cualquier persona a la que le guste el deporte?-Una prueba como la Marathon des Sables sí que la puede hacer cualquier persona, una prueba como el Ultraman no todo el mundo podría, porque exige de una disciplina en tres modalidades. Y el problema del Ultraman es que tiene un tiempo de corte de cada etapa que no es muy elevado. La filosofía mía de entreno es hacer cada día lo que me apetece. Si un día me apetece ir a correr, salgo a correr, si un día me apetece la bici, voy en bici. Lo que pasa es que son volúmenes muy altos, no es ir en bicicleta una hora, son, como mínimo, tres horas.

-Se lo preguntaba porque parece que ahora hay cierto auge de aficionados al deporte que se apuntan a determinadas pruebas físicas, duras, y ya llevamos algunas muertes de gente que a lo mejor no estaba lo suficientemente preparada…-Sí, es cierto. Pero es algo que es muy difícil de prever, pienso que es una cosa del destino, de la mala suerte y que si a esta persona le pasó en el medio maratón de Madrid, a lo mejor también le podría haber pasado andando. Diariamente, lamentablemente, hay cientos de personas que mueren por un ataque de corazón. Pienso que en esta vida te llega la hora, y cuando eso pasa, te llega sea donde sea. Hay que hacer las cosas con cabeza, con responsabilidad, pero sé de gente muy preparada que ha tenido sustos.

Cristina Lafont, filósofa

Qué piensa de los indignados?
Más ruido que nueces.

A los indignados se les reprocha que no precisen las reformas concretas, pero yo diría que en el fondo son realistas, porque ¿a quién las pedirían?
A sus gobiernos.

¿Tienen poder real esos gobiernos? Los gobiernos o partidos nacionales ya no pueden solucionar por sí solos nuestros problemas más graves, como la sumisión de la economía productiva a la especulativa o la degradación del Estado de bienestar.

Entonces... ¿qué sugiere?
Nuestros gobiernos no tienen poder para regular los mercados de capitales, porque quienes mandan en ellos no obedecen ni tienen prisa en obedecer a ningún gobierno.

Por ejemplo.
La tasa Tobin sobre el flujo de capitales en cualquiera de sus versiones ha sido defendida por Alemania y por Francia.

Merkel y Sarkozy quieren imponerla.
Son los dos grandes líderes europeos, pero no lo consiguen. Está claro que existe un déficit democrático. Yo no pido un gobierno mundial, pero sí cierta gobernanza transnacional capaz de imponer algunas reglas a los agentes de los mercados globales.

¿Por eso los nacionalismos son la única fuente de seguridad?
Están en auge y si aceptan su realidad demográfica –si aman a su país tal como es y no como les gustaría que fuera–, asumirán que en sus calles conviven diversas culturas.

¿Y si prefieren su ideal a su realidad?
Se recrearán en la nación primigenia y homogénea de un pasado que no existió y querrán volver a esa nación ideal en el futuro.

Toda pureza es una mezcla olvidada.
Una fantasía, pero con herederos reales: esa mayoría histórica de nacionales "de toda la vida", auténticos, que tuvieron la suerte de nacer allí, y, por ello, se consideran superiores a los recién llegados y legitimados para imponerles sus condiciones.

Los recién llegados dejarán de serlo.
No para los nacionalistas excluyentes. En Alemania y Francia se llama "inmigrantes" incluso a hijos y nietos de quienes lo fueron.

¿Qué alternativa propone?
Un pacto de convivencia entre iguales. No eres tu origen, ya que no lo elegiste, sino lo que puedes y quieres hacer por el país que sí has elegido. Si cumples, eres ciudadano.

Resumiendo...
El patriotismo constitucional de Habermas: su aportación para que Alemania superara el nazismo. Todo ciudadano lo es venga de donde venga si decide cumplir deberes con sus derechos: los de la Constitución. Y después asumes la identidad cultural que quiera o varias. Así también se supera la pugna de la financiación interterritorial.

¿En qué sentido?
Es otro mecanismo excluyente de otras regiones: esa suposición de que los alemanes del oeste pagan más que los del este...

Al fin y al cabo, es cierto.
Si el oeste se independizara, los del sur también dirían que pagan más que el norte y, al final, los barrios ricos de Munich dirían que pagan más que los de los barrios pobres...

Pero la solidaridad tiene límites.
El límite es que tal vez debas pagar más según tus ingresos, pero nunca recibir menos servicios e inversiones que los demás.

Sirve también entre países europeos.
Pero hay muchos alemanes que creen gozar del monopolio de la razón práctica y que los europeos del sur tendemos de forma innata hacia el desorden y la pereza.

Usted vivió y estudió en Alemania.
La idealicé hasta comprobar que muchos alemanes son tan rígidos al cumplir la norma que la ponen por encima de los fines que persigue. A veces, Alemania pone la norma por encima del sentido común.

La obediencia ciega ciega.
Un código de circulación no es un fin en sí mismo, sino un medio para optimizarla. Alemania fue durante años el país con mayor mortalidad infantil por atropello de Europa, porque el código permitía altas velocidades dentro de la ciudad... Y corrían mucho.

Rigidez cognitiva.
Si lee El proceso de Kafka, verá que es una descripción realista de ese ethos obsesivo. Tu vecino llama a la policía si aparcas en sentido contrario al de la calle.

¿Cree que la canciller Merkel es hoy prisionera de esa rigidez?
Las instituciones rígidas tienden a propiciar gobernantes rígidos. En el fondo, ella cree que los países periféricos no trabajan.

Trabajamos más horas que ellos.
Estadísticamente cierto. Pero los alemanes dicen ser más eficientes. En realidad, se benefician de ser exportadores al mercado europeo protegido para ellos. Si pudiéramos comprar coches asiáticos sin pagar arancel europeo, ¿compraríamos tantos alemanes?

¿Por eso deberían compensarnos?
Merkel cree que la mayoría alemana quiere que penalice a los indisciplinados periféricos hasta que hagamos los deberes sin que tengan que pagar nuestros derroches.

Si aprieta mucho, nos hundimos todos.
Lo que va descubriendo es que los alemanes son más europeístas y realistas que ella, como demuestran las elecciones regionales que ha perdido y la progresiva recuperación de la oposición que es más europeísta.

Esperemos que rectifique a tiempo.
Es un juego peligroso, porque antes puede arruinarnos a todos por su exceso de celo. Y el todos incluye a Alemania.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Jesús Lizano, poeta místico y libertario

Qué es ser poeta?
Ser mensajero de la belleza.

¿Usted lo es?
No puedo evitarlo, como no puedo evitar hacer pipí. Es un imperativo de la naturaleza, una energía creativa que me tiene, que me vive.

Se nace poeta, pues.
Yo nací gracias al papa Pío XI: mis padres eran primos y sin su dispensa mi madre jamás se hubiese casado.

¿Cuándo comenzó a escribir poesía?
"Tiene usted madera de escritor", me dijo un profesor a los doce años. ¡Bah, eso es anecdótico! El artista lo es más allá de su voluntad. Es una fuerza que le tiene. El artista de verdad, quiero decir.

¿Hay artistas de mentira?
Sí, los que buscan premios, galardones, medallas, cargos, sillones de académico... Para el artista auténtico no hay amor propio, no hay vanidad.

¿Acaso no quiere reconocimiento?
El artista de verdad vive sólo para su obra, y su obra es para los demás. La obra no nace hasta que no llega a los demás. El artista sabe que no tiene mérito, que es la energía creativa la que le vive. Por eso no se le puede conocer ni juzgar sin leer su obra.

¿Cómo le han juzgado?
Muy bien, excepto desde el poder literario, y es lógico: en vez de buscar su apoyo he criticado que la cultura esté en manos del poder.

¿Y qué quiere el poder?
El poder agradece que guardes las formas, la educación, que seas adulador..., y yo no atildo mi indumentaria, no vigilo mi aspecto, olvido cuidarme...

Vaya...
Cuido mucho mi vida interior, y nada la exterior. A la burguesía le importa la forma, no el fondo: es normal que yo no les guste. ¡Pero que lean mi obra, que la lean!

¿Descubrirán a un anarquista?
De un anarquismo poético, no político.

¿Qué propone su anarquismo poético?
Fe en lo humano, fe en que podemos superar la estructura dominante-dominado, fe en que la ayuda mutua sea nuestra única ley y moral. ¡Basta ya eso de que las ideas estén por encima de las vidas! Todos somos compañeros. Mi patria es el mundo y mi familia es la humanidad.

Me temo que hoy su anarquismo poético no pinta mucho...
¡Mi mundo no es de este reino!

¿Veremos ese mundo que sueña?
El primer verso de mi primer libro fue "he descubierto tierra". Aquella tierra era la Acracia... Se verá cuando nos coordinemos en comunidades humanas, no políticas, no religiosas, no familiares...

¿Descubriremos esa tierra mediante la política?
No: en vez de vernos como fragmento de lo natural, como mamíferos humanos, la política nos obliga a vernos como fragmento de lo social que los dominantes controlan.

Pero necesitamos organizarnos...
Sí, pero no que unos pocos sean los que nos organicen, manipulen y, si conviene, nos destruyan, como en las guerras.

¿Cómo se ha ganado usted la vida?
Licenciado en Filosofía, impartí clases en un instituto durante unos años. El primer día anuncié a los alumnos: "¡Estáis todos aprobados, venid a clase sólo si queréis!". Y me hice llamar antiseñor. El director me conminó a cambiar de actitud.

¿Obedeció usted?
¡No! Y al tercer año dejaron de renovarme el contrato. Entonces me empleé como corrector literario de una editorial. Pero mi necesidad imperiosa de escribir poesía irritaba a mi jefe, que me denunció a su superior.

¿Y volvieron a despedirle?
Di a leer mi poesía al superior, ¡y entendió!: me puso un despachito para mí: a la vez que hacía mi trabajo como corrector, pude seguir escribiendo durante 22 años.

Tuvo suerte.
Sí, porque no se puede crear sin tiempo libre, sin libertad de pensar y sentir: por eso la compañera de mi vida ha sido la soledad.

¿No ha tenido amor?
Sí, he tenido amor y he tenido compañera. Un amor que ha sido el amor de mi vida... y una constante compañera: la soledad.

¿Y ahora?
Mi consuelo es hacer la compra cada mañana y saludar a las vendedoras del mercado, que me quieren mucho. Esto alimenta el alma. Saldré un día a la calle con un cartelito al cuello que diga: "Necesito cariño".

Habla de la conquista de la inocencia...
No se trata de conquistarla, sino de que sea ella la que nos conquiste. ¡La naturaleza!

¿Qué poetas le emocionan?
Todos los auténticos. Es ella, la poesía, la que me emociona. Pero se están muriendo los poetas. Mire, yo mismo...

¿Qué le pasa?
Leucemia. Me estoy muriendo. Estoy enfermo, agotado... ¡Pero no deprimido!

¿Le asusta la muerte?
En absoluto. Morir de viejo es natural. He llegado a viejo, he tenido muchas experiencias y lo comprendo mejor todo: está bien, no hay drama. He vivido.

¿Está contento?
Tampoco. Pero el intríngulis es tener vida interior. Y albergo la ilusión de ver publicada la segunda parte de Lizania antes de morir. Gastaré mis ahorros en editarme.

¿Nos despedimos con un poema suyo?
"El capitán / no es el capitán. / El capitán / es el mar...".

Zulma Reyo, pedagoga de la feminidad

Qué es la mujer interior?
La encarnación de los principios de la feminidad. Las mujeres la llevamos dentro, pero solemos amordazarla.

¿Por qué hacen eso?
Porque hemos creído que debíamos emular los valores de la masculinidad: la agresividad, la jerarquía, la competitividad... Así es la mujer exterior actual.

¿La mujer interior no es competitiva?
La mujer interior es cooperativa, solidaria. ¡Deberíamos aprender a desplegarla!

Mientras, ¿qué hace la mujer exterior?
Ser enemiga de la mujer. El peor enemigo de una mujer es otra mujer.

¿En qué sentido?
¡Ay, si pudieras leer las mentes de un grupo de mujeres reunidas! ¡Te asustarías! "Vaya peinado se ha hecho esta". "Qué horror de vestido". "Está gorda, o flaca, o fea, o demasiado maquillada, o demasiado poco...".

¿Sí?
Las mujeres ven como rivales a las demás mujeres, son celosas, competitivas, se zancadillean. ¡Valores copiados del hombre! Y esto tiene que cambiar, va a cambiar, ¡lo noto!

¿Y qué pasará entonces?
Se abrirá paso la mujer interior, la esencia femenina, su modo de percibir el mundo.

¿Cómo ve el mundo lo femenino?
Somos receptáculo, cáliz, vaso, somos hueco, un vacío: absorbemos el entorno de modo transverbal, recibimos todo, abrazamos los opuestos, lo procesamos y captamos todo. ¡Las mujeres somos brujas!

No malinterpretaré esto último.
El modo femenino de percibir el mundo es redondo. "Complicado", dirá el hombre...

¿Hombre y mujer ven el mundo de modo tan diferente?
¡Somos diferentes! Este mundo en que vivimos es sobre todo obra de lo masculino, creación masculina. Le falta feminidad.

¿Y en qué consiste lo masculino?
En hacer un mecano, en construir el puzle del mundo. En medirlo todo cuantitativamente, con dinero... Ve a la mujer como propiedad, posesión explotable, objeto sexual...

Discúlpeme, no siempre es así...
Del mismo modo digo que muchas mujeres utilizan su sexo... para conseguir cosas. La mujer no ha aceptado su vacío como un modo de estar, lo siente como carencia, e intenta llenarlo con cosas, con entregas, regalos: "¡Dime que me quieres!", reclama ella.

¿Es un error?
Sí. Una mujer sola se siente fracasada, desgraciada. "No soy nada", cree. Y son otras mujeres las más criticonas con ella. ¡Basta!

Ya: la mujer completa tiene a su maridito, sus hijos, su piso, sus cosas...
Y su hombre-felpudo, al que manipula. ¡Pobrecitos hombres! Tengo que compadecerlos: se topan con mujeres que usan el sexo para sentirse queridas. Y que, claro, nunca nunca se sentirán lo bastante queridas...

¿Por qué no?
Porque es imposible: nunca un hombre será capaz de satisfacer en una mujer esa insaciable necesidad de correspondencia.

¡Es bueno saberlo!
La mujer interior, en cambio, se sabe madre de toda la creación, mira a todos como hijos... y no necesita más.

¿Cómo restaurar a la mujer interior?
Mediante grupos de mujeres que dejen de rivalizar y practiquen el apoyo mutuo.

¿Y qué hay de la vida sexual?
Que aprenda a vivirla con conciencia, no como medio de conseguir cosas, llenar vacíos, encubrir razones ocultas, ¡o se hará daño!

Y la sexualidad del hombre, ¿qué?
El hombre crece obseso con sus genitales, hace de su genitalidad una identidad. Pobrecitos, os compadezco: ¡os exigís tanto!

Ya.
Ahora culmina un ciclo histórico masculino y se abre otro más femenino. La mujer debe entender su vacío como apertura para acogerlo todo, ¡incluido al hombre! Ella genera el espacio. Y el hombre debe honrarlo. Pero ahí el hombre debe estar atento a algo...

¿A qué?
A honrar a la mujer ¡sin reblandecerse por ello más de la cuenta! A la mujer, a la esencia femenina, le atrae el hombre resuelto, líder. ¡No nos gusta el hombre blandengue!

A ver, aclarémoslo: ¿la mujer quiere un hombre respetuoso, dominador o qué?
Un hombre masculino y sexual, pero sin que la use ni le mande. No guerra de sexos: ¡respeto a las polaridades! Que ella acoja, que él haga, y que ninguno aplaste al otro.

Ya veo: un lío.
Al hombre le cuesta concebir el vacío de la mujer. Y la mujer no debe querer ser máquina masculina. Total: que la mujer deje de manipular, que el hombre deje de explotar.

Si pudiese ser hombre, ¿cómo sería?
¡Siempre he estado encantada de ser mujer! Es que ser hombre es duro...

Yo, hombre, ¿tengo mujer interior?
No, no. Porque ni la suavidad es específicamente femenina, ni la fuerza es específicamente masculina.

¿Qué no debería decirle jamás un hombre a una mujer?
"No entiendes, no sabes qué dices, no digas tontadas, no tiene sentido".

¿Qué no debería decirle jamás una mujer a un hombre?
"Algo te pasa, cuéntame cómo te sientes".

¿Cómo pueden llegar a entenderse un hombre y una mujer?
¡Es imposible! Pero... hay que intentarlo. Puede conseguirse en el amor, cuando un hombre y una mujer se funden, son unidad.