martes, 29 de noviembre de 2011

Josef Ajram,ultrafondista y broker

"No soy ningún ex broker que un buen día tuvo un bajón, decidió replantearse la vida, empezar de cero, abandonar la bolsa y dedicarse a ir en bicicleta. No, no soy de ésos. Decidí convertirme en ultrafondista y participar en las pruebas más duras del mundo para tratar de averiguar dónde estaba el límite del cuerpo humano". Es la presentación de Josef Ajram en su libro



-¿Cuándo fue la primera vez que se hizo la pregunta que le ha servido para titular su libro y para tatuarse su pecho?-Creo que directamente no me hice la pregunta, pero indirectamente debió ser cuando decidí dejar la universidad para intentar ver si era capaz de ganarme la vida en la bolsa. Fue mi primer test con mis límites de aquel momento y el primer límite superado fue poder trabajar en la bolsa. El primer límite deportivo, con toda la modestia que suponía para aquel momento, debería se acabar el primer Ironman.

-Según asegura usted en su libro, todavía no sabe cuál es su límite. Pero nos deja claro de forma reiterada que sí que tiene muy claro dónde no está. ¿Dónde no está ese límite?-En todo lo conseguido hasta ahora. Pienso que, de una manera u otra, ningún ser humano debería considerar que ha encontrado su límite, porque los límites de cada persona son relativos y te das cuenta con el tiempo que es un estado mental. Hasta ahora puedo decir que no está mi límite en haberme dedicado a lo que siempre he soñado, en haber conseguido aquellos retos deportivos que me he planteado hasta ahora y en intentar ser feliz y dueño de mi vida, la verdad es que tampoco he aspirado más.

-¿Ha pensado alguna vez que encontrar su límite podría haber acabado en su propia muerte?-La muerte es algo que no me asusta nada, me asusta mucho el dolor, pero no la muerte. Cuando muera, pues me muero. Además, como soy consciente de que la muerte puede llegar en cualquier momento, pues oye, carpe diem a tope, y a disfrutar de la vida.

-¿La ha visto de cerca?-No, la muerte no, he sufrido mucho dolor, físico y mental, y sí que te puedo decir que el dolor y el sufrimiento son tremendos pero son parte de la vida.

-Hablando del dolor, usted asegura en un capítulo de su libro, que una de las fórmulas que aplica para hacer que ese dolor no sea tan intenso es engañando a su propia mente. ¿Cómo se consigue eso?-Es muy difícil, es una cosa que sólo se consigue si se entrena con el día a día. La gente me pregunta, ¿vas a psicólogos? No, no voy a ningún psicólogo. Cuando haces entrenamientos duros, que has de combinar con tu trabajo y con otras actividades, consigues una disciplina y una constancia que son las que poco a poco hacen que tu mente se vaya entrenando. Hay que engañar a la mente, siempre está el diablo. Parar y rendirse es lo más fácil, entonces hay que buscar pequeños objetivos constantemente para que eso no suceda.

-¿La palabra abandono existe en su vocabulario?-Me guste o no la he sufrido, he sufrido abandonos, sí.

-¿Cómo se siente en ese momento?-Te acabas dando cuenta a posteriori, excepto alguna ocasión que sí que ha sido por salud, que podrías haber continuado y que abandonas porque te planteas unos objetivos que quizás no son del todo tu trabajo. Yo soy un deportista amateur, y te das cuenta de que un deportista amateur lo único a lo que tiene que aspirar es a pasárselo bien. Para ganar carreras ya está el 0,01% de los deportistas totales que son los profesionales.

-¿Cuándo se presenta a un Ironman o un Ultraman no va a ganar la carrera?-Voy a pasármelo bien, y si puedo acabar, mejor. Pero sobre todo me gusta sentir que todas las horas que he entrenado se reflejan ahí. Por supuesto, el primer objetivo es acabar, porque no hay que perder la perspectiva de las cosas, y sé que una vez acabo intento hacerlo de la forma más satisfecha posible.

-Entiendo que por la gran exigencia de las pruebas, en estas carreras acabar ya es un triunfo para la mayoría de los participantes…-Sin lugar a duda, yo ahora vengo de correr 250 kilómetros por el Sahara, seis días en autosuficiencia, el primer día con una mochila que pesaba nueve quilos…Acabar es la leche (Sonríe).

-Este año tenemos a una ganadora española del Marathon des Sables-Sí, Mónica Aguilera, que es una deportista fortísima desde hace muchos años, es campeona del mundo de raids. La verdad es que se ha salido, es muy buena.

-Usted empezó a saber lo que era la adrenalina en la bolsa, no en el deporte. Y creo que era muy joven cuando pasó de ganar 300 euros en una pizzería a ganar 8.000 siendo broker. Supongo que ahí el límite es mantener los pies en el suelo, cosa que creo que no le fue fácil…-Sí, fue muy difícil, no me escondo que pasé un par de años de desequilibrio, vaya, que en algún momento te aseguro que los pies no los tenía en el suelo. Cuando con 22 años tu mayor preocupación es ver qué piso te compras, o en qué banco pides una hipoteca, te das cuenta que tampoco tienes unos amigos que entiendan eso. Fue un momento complicado y la verdad es que afortunadamente al final supe llevar la situación. A mí la bolsa me ha dado una madurez de muchos años en muchos aspectos. La bolsa te enseña que tienes que tener las cosas muy claras. Después de once años donde he sobrevivido a una crisis tecnológica y una crisis bancaria, ya he tenido tiempo para estar arriba o abajo.

-¿Qué le resulta más duro esa incertidumbre de la bolsa o participar en un Ultraman en Canadá o en Hawái?-Resulta más dura la bolsa porque un Ironaman lo hacen 70.000 personas al año y en la bolsa no se dedican todas esas personas. Es un mundo muy complicado, donde hay que tener las cosas muy claras, ser muy disciplinado y la gente ahí no es disciplinada.

-Actualmente usted asegura haberse desvinculado de la bolsa, y se autocalifica como un Day trader, es decir un especulador…-Sí, se trata de intentar aprovechar las oscilaciones de los valores el mismo día, es decir, comprar y vender acciones el mismo día e intentar obtener un beneficio diario y si hay pérdida asumir la pérdida.

-Realmente suena estresante…-La máxima de esto es no tener una cartera de inversión.

-Lo veo muy puesto. ¿Ahora es un bueno momento para invertir en bolsa?-La bolsa siempre anticipa los buenos y los malos momentos y hace tiempo que anticipa que lo peor de la crisis ha pasado. Yo siempre digo que en la bolsa no hay que invertir, sino que hay que hacer una gestión muy dinámica. La inversión a largo plazo, a diez años, es algo que ya no existe.

-Antes de dedicarse profesionalmente al deporte confiesa que tuvo dos años donde fue el amo de la fiesta nocturna. ¿Dónde está el límite de este mundo?-Aquí hay el límite de no salir de ahí. Fue la época en la que no tenía los pies en el suelo y conocí una subcultura increíble que merece ser conocida porque es curioso ver como hay 2.000 personas un domingo por la mañana bailando en un after. Allí hay que tener mucho cuidado y creo que allí se ve claramente el que tiene la motivación del lunes por la mañana y el que no. Es un refugio de mucha gente que no tiene motivaciones.

-¿A usted el deporte le ha salvado de acabar instalado en ese refugio de por vida?-Posiblemente, si no hubiera hecho deporte ahora sería un juerguista de cojones, porque me lo paso muy bien y me gusta mucho divertirme. Así que es muy posible que el deporte haya sido un buen escape.

-Venga, pues volvamos al deporte. ¿Qué diferencia hay entre correr un Ironman o un Ultraman?-Son dos cosas muy diferentes, el Ironman es un esfuerzo de un día hecho por deportistas impresionantes, el Ultraman sería más una prueba de dosificación que dura tres días, con distancias más extremas y que no es tan rápido. La verdad es que el Ultraman preserva el romanticismo de que sólo 70 personas al año pueden hacerlo.

-¿Qué le llevó a presentarse a un tipo de prueba como esta?-Buscar un límite, yo había hecho cinco Ironmans, era una prueba que a mi no me aportaba nada, ya se estaba convirtiendo en una prueba contra el cronómetro, cosa que nunca me ha motivado, y entonces buscando por la red encontré esta prueba que se celebraba en Hawái y dio la casualidad que me convertí en el primer deportista española en hacerla.

-Gracias a esa casualidad tiene usted ahora cierto renombre mediático, no lo negará…-Sí, muchísimo, no te lo niego. Lo hice, y después mío han habido tres deportistas españoles más que también han participado y eso es lo importante.

-Dice en el libro que no le gusta nadar. Algo que es más que una anécdota tratándose de un hombre que tiene que nadar 10 kilómetros a través del océano…-(Ríe). Lo sé, pero es la verdad, no me gusta. Es un estrés mental muy grande, no tanto el preparar la natación, sino el nadar en el océano, la verdad es que lo paso mal. Pero no hay más remedio, tienes que tirar para adelante. Sabes que son tres horas o tres horas y media y que luego ya te subes a la bici y estás en un momento que te gusta.

-Cuénteme alguna de los peores momentos con los que ha tenido que lidiar. Aquellos que uno dice, no puedo más, lo dejo…-Lo pasé mal en las 24 horas de Barcelona, una prueba de 24 horas de bicicleta individual en el circuito de Montjuïc, y lo pasé mal porque después de 16 horas siendo líder paré a comer un poco y sufrí un corte de digestión que hizo que se me pusieran la mente y la vista en blanco y realmente pensaba que no podía llegar a boxes y abandonar. Fue bastante desagradable.

-Le entiendo.-Y otro de los momentos que más preocupación me ha llevado fue en un Ultraman de 2008 en el que vino un equipo de Canal Plus, y en el kilómetro 30 de bicicleta me cogió la rampa más bestia que me ha cogido en mi vida. Al final, afortunadamente, no tuve que abandonar.

-¿Estas pruebas las puede hacer cualquier persona a la que le guste el deporte?-Una prueba como la Marathon des Sables sí que la puede hacer cualquier persona, una prueba como el Ultraman no todo el mundo podría, porque exige de una disciplina en tres modalidades. Y el problema del Ultraman es que tiene un tiempo de corte de cada etapa que no es muy elevado. La filosofía mía de entreno es hacer cada día lo que me apetece. Si un día me apetece ir a correr, salgo a correr, si un día me apetece la bici, voy en bici. Lo que pasa es que son volúmenes muy altos, no es ir en bicicleta una hora, son, como mínimo, tres horas.

-Se lo preguntaba porque parece que ahora hay cierto auge de aficionados al deporte que se apuntan a determinadas pruebas físicas, duras, y ya llevamos algunas muertes de gente que a lo mejor no estaba lo suficientemente preparada…-Sí, es cierto. Pero es algo que es muy difícil de prever, pienso que es una cosa del destino, de la mala suerte y que si a esta persona le pasó en el medio maratón de Madrid, a lo mejor también le podría haber pasado andando. Diariamente, lamentablemente, hay cientos de personas que mueren por un ataque de corazón. Pienso que en esta vida te llega la hora, y cuando eso pasa, te llega sea donde sea. Hay que hacer las cosas con cabeza, con responsabilidad, pero sé de gente muy preparada que ha tenido sustos.

Cristina Lafont, filósofa

Qué piensa de los indignados?
Más ruido que nueces.

A los indignados se les reprocha que no precisen las reformas concretas, pero yo diría que en el fondo son realistas, porque ¿a quién las pedirían?
A sus gobiernos.

¿Tienen poder real esos gobiernos? Los gobiernos o partidos nacionales ya no pueden solucionar por sí solos nuestros problemas más graves, como la sumisión de la economía productiva a la especulativa o la degradación del Estado de bienestar.

Entonces... ¿qué sugiere?
Nuestros gobiernos no tienen poder para regular los mercados de capitales, porque quienes mandan en ellos no obedecen ni tienen prisa en obedecer a ningún gobierno.

Por ejemplo.
La tasa Tobin sobre el flujo de capitales en cualquiera de sus versiones ha sido defendida por Alemania y por Francia.

Merkel y Sarkozy quieren imponerla.
Son los dos grandes líderes europeos, pero no lo consiguen. Está claro que existe un déficit democrático. Yo no pido un gobierno mundial, pero sí cierta gobernanza transnacional capaz de imponer algunas reglas a los agentes de los mercados globales.

¿Por eso los nacionalismos son la única fuente de seguridad?
Están en auge y si aceptan su realidad demográfica –si aman a su país tal como es y no como les gustaría que fuera–, asumirán que en sus calles conviven diversas culturas.

¿Y si prefieren su ideal a su realidad?
Se recrearán en la nación primigenia y homogénea de un pasado que no existió y querrán volver a esa nación ideal en el futuro.

Toda pureza es una mezcla olvidada.
Una fantasía, pero con herederos reales: esa mayoría histórica de nacionales "de toda la vida", auténticos, que tuvieron la suerte de nacer allí, y, por ello, se consideran superiores a los recién llegados y legitimados para imponerles sus condiciones.

Los recién llegados dejarán de serlo.
No para los nacionalistas excluyentes. En Alemania y Francia se llama "inmigrantes" incluso a hijos y nietos de quienes lo fueron.

¿Qué alternativa propone?
Un pacto de convivencia entre iguales. No eres tu origen, ya que no lo elegiste, sino lo que puedes y quieres hacer por el país que sí has elegido. Si cumples, eres ciudadano.

Resumiendo...
El patriotismo constitucional de Habermas: su aportación para que Alemania superara el nazismo. Todo ciudadano lo es venga de donde venga si decide cumplir deberes con sus derechos: los de la Constitución. Y después asumes la identidad cultural que quiera o varias. Así también se supera la pugna de la financiación interterritorial.

¿En qué sentido?
Es otro mecanismo excluyente de otras regiones: esa suposición de que los alemanes del oeste pagan más que los del este...

Al fin y al cabo, es cierto.
Si el oeste se independizara, los del sur también dirían que pagan más que el norte y, al final, los barrios ricos de Munich dirían que pagan más que los de los barrios pobres...

Pero la solidaridad tiene límites.
El límite es que tal vez debas pagar más según tus ingresos, pero nunca recibir menos servicios e inversiones que los demás.

Sirve también entre países europeos.
Pero hay muchos alemanes que creen gozar del monopolio de la razón práctica y que los europeos del sur tendemos de forma innata hacia el desorden y la pereza.

Usted vivió y estudió en Alemania.
La idealicé hasta comprobar que muchos alemanes son tan rígidos al cumplir la norma que la ponen por encima de los fines que persigue. A veces, Alemania pone la norma por encima del sentido común.

La obediencia ciega ciega.
Un código de circulación no es un fin en sí mismo, sino un medio para optimizarla. Alemania fue durante años el país con mayor mortalidad infantil por atropello de Europa, porque el código permitía altas velocidades dentro de la ciudad... Y corrían mucho.

Rigidez cognitiva.
Si lee El proceso de Kafka, verá que es una descripción realista de ese ethos obsesivo. Tu vecino llama a la policía si aparcas en sentido contrario al de la calle.

¿Cree que la canciller Merkel es hoy prisionera de esa rigidez?
Las instituciones rígidas tienden a propiciar gobernantes rígidos. En el fondo, ella cree que los países periféricos no trabajan.

Trabajamos más horas que ellos.
Estadísticamente cierto. Pero los alemanes dicen ser más eficientes. En realidad, se benefician de ser exportadores al mercado europeo protegido para ellos. Si pudiéramos comprar coches asiáticos sin pagar arancel europeo, ¿compraríamos tantos alemanes?

¿Por eso deberían compensarnos?
Merkel cree que la mayoría alemana quiere que penalice a los indisciplinados periféricos hasta que hagamos los deberes sin que tengan que pagar nuestros derroches.

Si aprieta mucho, nos hundimos todos.
Lo que va descubriendo es que los alemanes son más europeístas y realistas que ella, como demuestran las elecciones regionales que ha perdido y la progresiva recuperación de la oposición que es más europeísta.

Esperemos que rectifique a tiempo.
Es un juego peligroso, porque antes puede arruinarnos a todos por su exceso de celo. Y el todos incluye a Alemania.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Jesús Lizano, poeta místico y libertario

Qué es ser poeta?
Ser mensajero de la belleza.

¿Usted lo es?
No puedo evitarlo, como no puedo evitar hacer pipí. Es un imperativo de la naturaleza, una energía creativa que me tiene, que me vive.

Se nace poeta, pues.
Yo nací gracias al papa Pío XI: mis padres eran primos y sin su dispensa mi madre jamás se hubiese casado.

¿Cuándo comenzó a escribir poesía?
"Tiene usted madera de escritor", me dijo un profesor a los doce años. ¡Bah, eso es anecdótico! El artista lo es más allá de su voluntad. Es una fuerza que le tiene. El artista de verdad, quiero decir.

¿Hay artistas de mentira?
Sí, los que buscan premios, galardones, medallas, cargos, sillones de académico... Para el artista auténtico no hay amor propio, no hay vanidad.

¿Acaso no quiere reconocimiento?
El artista de verdad vive sólo para su obra, y su obra es para los demás. La obra no nace hasta que no llega a los demás. El artista sabe que no tiene mérito, que es la energía creativa la que le vive. Por eso no se le puede conocer ni juzgar sin leer su obra.

¿Cómo le han juzgado?
Muy bien, excepto desde el poder literario, y es lógico: en vez de buscar su apoyo he criticado que la cultura esté en manos del poder.

¿Y qué quiere el poder?
El poder agradece que guardes las formas, la educación, que seas adulador..., y yo no atildo mi indumentaria, no vigilo mi aspecto, olvido cuidarme...

Vaya...
Cuido mucho mi vida interior, y nada la exterior. A la burguesía le importa la forma, no el fondo: es normal que yo no les guste. ¡Pero que lean mi obra, que la lean!

¿Descubrirán a un anarquista?
De un anarquismo poético, no político.

¿Qué propone su anarquismo poético?
Fe en lo humano, fe en que podemos superar la estructura dominante-dominado, fe en que la ayuda mutua sea nuestra única ley y moral. ¡Basta ya eso de que las ideas estén por encima de las vidas! Todos somos compañeros. Mi patria es el mundo y mi familia es la humanidad.

Me temo que hoy su anarquismo poético no pinta mucho...
¡Mi mundo no es de este reino!

¿Veremos ese mundo que sueña?
El primer verso de mi primer libro fue "he descubierto tierra". Aquella tierra era la Acracia... Se verá cuando nos coordinemos en comunidades humanas, no políticas, no religiosas, no familiares...

¿Descubriremos esa tierra mediante la política?
No: en vez de vernos como fragmento de lo natural, como mamíferos humanos, la política nos obliga a vernos como fragmento de lo social que los dominantes controlan.

Pero necesitamos organizarnos...
Sí, pero no que unos pocos sean los que nos organicen, manipulen y, si conviene, nos destruyan, como en las guerras.

¿Cómo se ha ganado usted la vida?
Licenciado en Filosofía, impartí clases en un instituto durante unos años. El primer día anuncié a los alumnos: "¡Estáis todos aprobados, venid a clase sólo si queréis!". Y me hice llamar antiseñor. El director me conminó a cambiar de actitud.

¿Obedeció usted?
¡No! Y al tercer año dejaron de renovarme el contrato. Entonces me empleé como corrector literario de una editorial. Pero mi necesidad imperiosa de escribir poesía irritaba a mi jefe, que me denunció a su superior.

¿Y volvieron a despedirle?
Di a leer mi poesía al superior, ¡y entendió!: me puso un despachito para mí: a la vez que hacía mi trabajo como corrector, pude seguir escribiendo durante 22 años.

Tuvo suerte.
Sí, porque no se puede crear sin tiempo libre, sin libertad de pensar y sentir: por eso la compañera de mi vida ha sido la soledad.

¿No ha tenido amor?
Sí, he tenido amor y he tenido compañera. Un amor que ha sido el amor de mi vida... y una constante compañera: la soledad.

¿Y ahora?
Mi consuelo es hacer la compra cada mañana y saludar a las vendedoras del mercado, que me quieren mucho. Esto alimenta el alma. Saldré un día a la calle con un cartelito al cuello que diga: "Necesito cariño".

Habla de la conquista de la inocencia...
No se trata de conquistarla, sino de que sea ella la que nos conquiste. ¡La naturaleza!

¿Qué poetas le emocionan?
Todos los auténticos. Es ella, la poesía, la que me emociona. Pero se están muriendo los poetas. Mire, yo mismo...

¿Qué le pasa?
Leucemia. Me estoy muriendo. Estoy enfermo, agotado... ¡Pero no deprimido!

¿Le asusta la muerte?
En absoluto. Morir de viejo es natural. He llegado a viejo, he tenido muchas experiencias y lo comprendo mejor todo: está bien, no hay drama. He vivido.

¿Está contento?
Tampoco. Pero el intríngulis es tener vida interior. Y albergo la ilusión de ver publicada la segunda parte de Lizania antes de morir. Gastaré mis ahorros en editarme.

¿Nos despedimos con un poema suyo?
"El capitán / no es el capitán. / El capitán / es el mar...".

Zulma Reyo, pedagoga de la feminidad

Qué es la mujer interior?
La encarnación de los principios de la feminidad. Las mujeres la llevamos dentro, pero solemos amordazarla.

¿Por qué hacen eso?
Porque hemos creído que debíamos emular los valores de la masculinidad: la agresividad, la jerarquía, la competitividad... Así es la mujer exterior actual.

¿La mujer interior no es competitiva?
La mujer interior es cooperativa, solidaria. ¡Deberíamos aprender a desplegarla!

Mientras, ¿qué hace la mujer exterior?
Ser enemiga de la mujer. El peor enemigo de una mujer es otra mujer.

¿En qué sentido?
¡Ay, si pudieras leer las mentes de un grupo de mujeres reunidas! ¡Te asustarías! "Vaya peinado se ha hecho esta". "Qué horror de vestido". "Está gorda, o flaca, o fea, o demasiado maquillada, o demasiado poco...".

¿Sí?
Las mujeres ven como rivales a las demás mujeres, son celosas, competitivas, se zancadillean. ¡Valores copiados del hombre! Y esto tiene que cambiar, va a cambiar, ¡lo noto!

¿Y qué pasará entonces?
Se abrirá paso la mujer interior, la esencia femenina, su modo de percibir el mundo.

¿Cómo ve el mundo lo femenino?
Somos receptáculo, cáliz, vaso, somos hueco, un vacío: absorbemos el entorno de modo transverbal, recibimos todo, abrazamos los opuestos, lo procesamos y captamos todo. ¡Las mujeres somos brujas!

No malinterpretaré esto último.
El modo femenino de percibir el mundo es redondo. "Complicado", dirá el hombre...

¿Hombre y mujer ven el mundo de modo tan diferente?
¡Somos diferentes! Este mundo en que vivimos es sobre todo obra de lo masculino, creación masculina. Le falta feminidad.

¿Y en qué consiste lo masculino?
En hacer un mecano, en construir el puzle del mundo. En medirlo todo cuantitativamente, con dinero... Ve a la mujer como propiedad, posesión explotable, objeto sexual...

Discúlpeme, no siempre es así...
Del mismo modo digo que muchas mujeres utilizan su sexo... para conseguir cosas. La mujer no ha aceptado su vacío como un modo de estar, lo siente como carencia, e intenta llenarlo con cosas, con entregas, regalos: "¡Dime que me quieres!", reclama ella.

¿Es un error?
Sí. Una mujer sola se siente fracasada, desgraciada. "No soy nada", cree. Y son otras mujeres las más criticonas con ella. ¡Basta!

Ya: la mujer completa tiene a su maridito, sus hijos, su piso, sus cosas...
Y su hombre-felpudo, al que manipula. ¡Pobrecitos hombres! Tengo que compadecerlos: se topan con mujeres que usan el sexo para sentirse queridas. Y que, claro, nunca nunca se sentirán lo bastante queridas...

¿Por qué no?
Porque es imposible: nunca un hombre será capaz de satisfacer en una mujer esa insaciable necesidad de correspondencia.

¡Es bueno saberlo!
La mujer interior, en cambio, se sabe madre de toda la creación, mira a todos como hijos... y no necesita más.

¿Cómo restaurar a la mujer interior?
Mediante grupos de mujeres que dejen de rivalizar y practiquen el apoyo mutuo.

¿Y qué hay de la vida sexual?
Que aprenda a vivirla con conciencia, no como medio de conseguir cosas, llenar vacíos, encubrir razones ocultas, ¡o se hará daño!

Y la sexualidad del hombre, ¿qué?
El hombre crece obseso con sus genitales, hace de su genitalidad una identidad. Pobrecitos, os compadezco: ¡os exigís tanto!

Ya.
Ahora culmina un ciclo histórico masculino y se abre otro más femenino. La mujer debe entender su vacío como apertura para acogerlo todo, ¡incluido al hombre! Ella genera el espacio. Y el hombre debe honrarlo. Pero ahí el hombre debe estar atento a algo...

¿A qué?
A honrar a la mujer ¡sin reblandecerse por ello más de la cuenta! A la mujer, a la esencia femenina, le atrae el hombre resuelto, líder. ¡No nos gusta el hombre blandengue!

A ver, aclarémoslo: ¿la mujer quiere un hombre respetuoso, dominador o qué?
Un hombre masculino y sexual, pero sin que la use ni le mande. No guerra de sexos: ¡respeto a las polaridades! Que ella acoja, que él haga, y que ninguno aplaste al otro.

Ya veo: un lío.
Al hombre le cuesta concebir el vacío de la mujer. Y la mujer no debe querer ser máquina masculina. Total: que la mujer deje de manipular, que el hombre deje de explotar.

Si pudiese ser hombre, ¿cómo sería?
¡Siempre he estado encantada de ser mujer! Es que ser hombre es duro...

Yo, hombre, ¿tengo mujer interior?
No, no. Porque ni la suavidad es específicamente femenina, ni la fuerza es específicamente masculina.

¿Qué no debería decirle jamás un hombre a una mujer?
"No entiendes, no sabes qué dices, no digas tontadas, no tiene sentido".

¿Qué no debería decirle jamás una mujer a un hombre?
"Algo te pasa, cuéntame cómo te sientes".

¿Cómo pueden llegar a entenderse un hombre y una mujer?
¡Es imposible! Pero... hay que intentarlo. Puede conseguirse en el amor, cuando un hombre y una mujer se funden, son unidad.

Julie Mennella, investiga en el Centro de Sentidos Químicos Monell

Metimos la mano del bebé en agua helada y lloró...

Angelito...
Después le pusimos unas gotitas de azúcar líquido sobre la lengua y dejó de llorar.

¿Ergo?
Ingerir alimentos dulces aminora el dolor, porque estimulan la segregación de endorfinas en nuestro cerebro. Así que lo dulce no es sólo un sabor, sino también un estado mental. Al comer dulces, te sientes mejor.

¿De ahí que regalemos bombones para el mal de amores?
La gratificación que nos proporciona lo dulce recorre el mismo circuito del placer que el sexo. Una ruptura sentimental provoca dolor y el dulce lo aminora. Lo dulce es una de las sensaciones primarias de nuestro paladar, pero lo amargo es aún más esencial.

¿Por qué?
Nuestro cerebro ha evolucionado para gratificar con endorfinas la ingesta de los nutrientes dulces, porque son los que dan más energía. También desincentiva lo amargo desde el embarazo con una sensación de desplacer. Porque en la naturaleza los venenos suelen ser amargos.

¿No hay venenos dulces?
Cuanto más tóxica es una planta, más amarga. Y, para nuestra supervivencia, no intoxicarnos ha sido más prioritario que conseguir energía. Por eso, tenemos veinticinco receptores de lo amargo en las papilas gustativas y sólo dos de lo dulce.

¿Lo amargo no siempre sienta mal?
Paradójicamente, las medicinas naturales que nos curan suelen ser amargas, porque también son las que más principios activos concentran.

La cerveza amarga pero, ay, gusta.
La intensidad del estímulo que provocan los sabores disminuye con los años. Por eso, una vez educado el paladar, esos veinticinco receptores permiten una sofisticada gradación de sensaciones. Y la cerveza es amarga porque tiene lúpulo, un antibiótico que ya se usaba para purificar el agua.

¿Antes de nacer mamá nos enseña eso?
Y más. El tercer gusto esencial es lo salado, porque incentiva la ingesta de minerales.

¿También nos enseña malos hábitos?
La madre pauta al feto en qué comer y qué no. Y también cuánto debe comer y cuándo.

¿Cómo?
Lo que come la madre se transmite al flujo sanguíneo y al feto: sus gustos condicionarán así los del niño. Durante la lactancia el bebé siente con enorme intensidad lo dulce y lo amargo y después percibe lo salado. Y a medida que vamos creciendo, esa intensidad decrece. Nunca volveremos a disfrutar los dulces tanto como en claustro materno.

¿No influye el ambiente o la cultura?
La madre come más a menudo lo que más le gusta, que será lo que cocine para al niño. Lo que más le gusta suele ser lo más disponible en su hábitat. Y es la dieta de la tribu. Toda tribu se identifica por lo que come.

¿La madre transmite así la cultura?
Le enseña qué puede y debe comer y hace que le guste, incluso antes de que el bebé haya probado alimento alguno. La antropología cultural ya lo había observado.

¿Cómo?
Describe, por ejemplo, ritos de iniciación en Nueva Guinea –una especie de bautizo tribal– en los que el tío materno, que hace de padre en muchas culturas....

Al cabo el tío materno es el único varón seguro de compartir genes con el bebé.
...Coloca pedacitos de frutas locales en la lengua del recién nacido y le dice: "Toma y come esta nuestra comida para que la prefieras a todas las demás y así crezcas fuerte".

¡La primera comunión tribal!
Es el rito que muestra cómo los sabores de la comida, transmitidos por línea materna, consagran la identidad tribal...

¿Y la apátrida cocina internacional?
Tal vez sea apátrida, como usted dice, e incluso anodina. Pero si es la que come mamá, acabará siendo la preferida del niño.

¿Mamá gorda, niño gordo?
La predisposición se transmite seguro. Ahora estudiamos cómo el niño señala el hambre y la saciedad y cómo ambos ritmos están influidos por la madre en el embarazo.

En el embarazo hay alimentos totémicos para el feto... ¿Y alimentos tabú?
También los hay. Algunas culturas proscriben, por ejemplo, el ajo como alimento para la embarazada parturienta.

Pero si es sanísimo...
¡Y ahora hemos comprobado que a los fetos les encanta el ajo! Lo disfrutan mucho.

¿Alguna conclusión?
El niño aprenderá a comer el alimento que haya ingerido la madre con placer durante la gestación y la lactancia. Y tiene muchas probabilidades de convertirse en uno de sus platos preferidos cuando sea adulto.

Las croquetas de mamá.
El marketing aprovecha nuestra predisposición evolutiva al dulce para vender más. Durante miles de años, nuestros ancestros hacían grandes caminatas para comer fruta o miel. Hoy nos venden kilos de dulces en cualquier súper. La madre debe educar esa predisposición, empezando por no abusar de los dulces durante el embarazo.

¿Y para que le gusten las espinacas?
Es natural que los niños las rechacen, porque perciben con más intensidad su amargura. Yo aconsejo disimular alimentos adultos con presentaciones infantiles: pastel o flan o pudding de espinacas, y ¿por qué no un toque dulce entre lo amargo?

Padre César Fernández, sacerdote y creador de la oenegé Phytosalus

¿Es usted el misionero que se convirtió en hechicero?
Así acabaron viéndome, pero es una larga historia.

¿Dónde empieza?
Llegué a Burkina Faso a los 27 años con los padres blancos para impartir clases de ciencias naturales en un seminario donde tenía alumnos de 12 a 20 años que venían de todo el país..., ¡y cómo venían!

¿Cómo?
Llenos de parásitos y muy debilitados, así que me compré todos los libros de parásitos que existen y un microscopio.

¿Y?
¿Qué mejor lección de ciencias biológicas que identificar los propios parásitos y combatirlos?... Creé un gran jardín botánico con todas las plantas medicinales de la zona. Cuando venían los familiares de los alumnos me iban explicando: "Esta planta cura la otitis, esta las diarreas...".

Tomó nota de las recetas.
Sí, allí hay enfermedades para las que la medicina occidental no es efectiva, como el paludismo, parásitos, hepatitis..., pero sí lo son las plantas medicinales.

¿Y se lanzó a la búsqueda de recetas?
Los fines de semana cogía mi moto y me iba por los pueblos a recabar información. Así entablé amistad con chamanes y curanderos, conocí a unos doscientos. Intercambiábamos conocimiento.

¿Qué les daba usted?
Les enseñaba radiestesia para saber qué tratamientos eran adecuados para cada enfermedad.

¿Cómo la aprendió?
La radiestesia es un don que muchas personas tienen sin saberlo. Un sacerdote suizo, naturópata y radiestesista, pasó por el seminario y me dijo que yo tenía ese don, así que estudié y practiqué, pero me daba miedo que me tomaran por hechicero.

Bueno, es bastante mágica la radioestesia, ¿no le parece?
Nuestra mente es potentísima, ha sido creada a la imagen de Dios, pero no la explotamos. Si médicos y farmacéuticos dominasen la radiestesia, serían mucho más eficaces.

Para los curanderos debía de ser usted otro chamán.
Me aceptaron muy bien, colaboramos mucho juntos y me dieron 3.000 recetas, pero no quería saber nada más allá de las plantas. Un chamán me dijo en una ocasión: "Trabajo con el péndulo, pero por la noche me reúno con kinkirsis (duendes); si quieres, puedes venir conmigo".

¿Fue?
No. Si mis superiores se enteraran de que he pasado la noche con un chamán hablando con duendes, se pondrían muy nerviosos. Pero yo creo que existen otras maneras de relacionarse y que hay otros mundos paralelos con los que en África te topas.

Interesante...
Frecuentaba a una chamana que vivió más de cien años. Cuando la iba a visitar para que me diera remedios de plantas medicinales, invocaba a los espíritus; así obtenía los tratamientos. Y me dio más de cien mezclas de plantas que funcionan. Son muchos años de práctica los que llevo como para negarlo.

Acaban expulsándole, claro.
Llegó un momento en que no sólo trataba a los alumnos, también a sus familiares: si uno tenía hepatitis, la tenía su madre y sus hermanos; y la medicina oficial, además de ser de pago, decía que no había tratamientos para hepatitis agudas, pero yo las trataba.

Anatema.
Tras 24 años, el cardenal de Burkina Faso me expulsó, pero antes de irme dejé en marcha una cooperativa de producción de tratamientos medicinales. Vine a España y estudié naturopatía.

Usted erre que erre.
En 1983 subió al poder Thomas Sankara, un revolucionario que quiso recuperar los conocimientos tradicionales y me mandó llamar para que continuara con mi trabajo.

¿Qué le dijo el cardenal?
Qué no podía atender enfermos, utilizar la radiestesia, ni las planas medicinales. Así que me dediqué a escribir mi vademécum sobre los remedios y cómo aplicarlos para no ser necesario. Me mandaron a 70 kilómetros de la capital, pero aun así la gente venía a visitarse..., ¿y qué podía decirles?

¿Que se fueran?
Sí, pero no se iban. Así que decidí atenderlos y si me expulsaban de nuevo, ¡pues bendito sea! Además, en aquellos momentos empezaba el sida y yo podía tratarlo.

¿El sida?
Las diversas deficiencias que provoca.

De acuerdo.
Estuve casi tres años atendiendo a la gente y cuando asesinaron a Sankara el cardenal me volvió a expulsar. Volví a España, donde también trataba a gente, y los padres blancos me prohibieron seguir con eso.

Abandonó la orden.
Mi carrera había sido tan armoniosa que sólo podía venir de Dios. Sigo siendo sacerdote y viajando cada año a África. En 1999 nos declararon oenegé para las medicinas alternativas, producimos 200 tratamientos y tratamos a gente de toda África occidental.

¿Alguna reflexión?
Que hay que dejarse llevar por la intuición. Creo que nada ocurre por casualidad, que lo que llamamos azar o coincidencia es la manera de actuar de Dios cuando quiere pasar desapercibido. Yo soy dócil, simplemente me he dejado llevar por lo que estaba determinado para mí.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Paddy Coulter, investigador del futuro del periodismo y director de Oxford Global Media

Caen las ventas de periódicos, las audiencias de televisión y la publicidad. Miles de periodistas pierden sus empleos. Esperamos ver reducido su número a un tercio de los actuales. Un investigador de Columbia los considera "en extinción".

¿No volverán a contratar a periodistas cuando mejore el ciclo económico?
No es una cuestión de ciclo, sino un cambio de modelo de negocio en el que el oficio de periodista tiene difícil encaje. Así que si su hijo le dice que quiere ser periodista, dígale que se haga relaciones públicas –la segunda industria de Gran Bretaña y en aumento–, con lo que tendrá más futuro y sueldo.

¿Qué hay de malo en las PR?
Está bien que haya relaciones públicas, el problema es que sólo haya relaciones públicas. Y no es un problema sólo de los periodistas, sino de los ciudadanos: las democracias vamos camino de no tener más fuentes de información que las interesadas. Y eso incluye a las que sirven a los gobiernos.

¿Por qué?
Se ha roto el contrato social por el que los grandes medios interpretaban la realidad con buen periodismo para las clases medias que, a cambio, pagaban una cantidad ínfima y aceptaban ser receptores de la publicidad.

¿Qué ha pasado?
Los diarios, más que de su venta, vivían sobre todo de la publicidad. Y la publicidad y los contenidos se están separando. Antes, usted leía el diario y de paso recibía publicidad sobre pisos. Hoy, usted busca información en una web y, si se quiere comprarse un piso, busca datos sobre pisos en otra web. Esa publicidad desaparece del diario.

¿De qué vivirá, si sobrevive, la prensa?
Eso investigamos en Oxford. La información como negocio comenzó siendo sólo económica –palomas mensajeras traían noticias de la guerra antes de la apertura de la bolsa– o ideológica, porque muchos periódicos empezaron siendo de partido.

¿Y volvemos a los orígenes?
Los empresarios de la información se acostumbraron a vivir de la publicidad y durante siglo y medio les funcionó. Tanto, que no se han molestado en buscar alternativas.

¿Y qué propone usted ahora?
Lo que vemos es que la prensa económica global sigue siendo rentable. En cuanto a la prensa generalista, para compensar la caída de ingresos, tal vez vuelva a recurrir a la rentabilidad ideológica, como en sus inicios.

¿Volvemos al periodismo de trinchera?
Al conseguir publicidad, los medios que empezaron sirviendo a lobbies y partidos se independizaron de ellos para lograr más audiencia y más anuncios. Ahora la tentación es hacer el recorrido a la inversa y volver a representar sólo a un lobby o a un partido que pague lo que pagaban los anunciantes.

¿No se podrá ejercer el buen periodismo en blogs, Twitter, webs...?
Todo eso es estupendo. Pero si yo fuera un político corrupto o una industria que envenena el agua, dormiría mucho más tranquilo sabiendo que mi único enemigo en potencia son unos cuantos blogueros por libre.

También son necesarios.
Pero sólo los grandes medios tienen prestigio, influencia y difusión para actuar como contrapoder de un gobierno corrupto o equivocado. Sin ellos, la democracia sólo depende de la ética de sus gobernantes.

Que suelen perderla si no les vigilamos.
Además, ¿cómo explicar al ciudadano asuntos complejos pero cruciales, como la crisis de deuda? Sólo periodistas capaces de divulgar sin vulgarizar y de profundizar sin aburrir cumplen esa misión democrática. Periodistas libres de un medio independiente.

Una misión tan necesaria como difícil.
O tal vez vayamos hacia unos pocos medios de élite para un público rico y educado capaz de pagarlos a cambio de tener las claves de cada noticia. El resto deberá conformarse con webs de noticias basura gratuitas.

Los diarios llevamos años ya mudándonos poco a poco a internet.
Por eso, los mejores diarios viven una paradoja: tienen más lectores que nunca, pero también menos ingresos que nunca...

¿Cómo convertir lectores gratis en ingresos que financien buen periodismo?
The Guardian apuesta por la globalización. Ahora por su publicidad en internet cobra una décima parte que por la de su edición de papel. Pero confía en lograr millones de lectores –han enviado a sus mejores plumas a Estados Unidos– hasta conseguir que haya un vuelco y acabe siendo al revés.

Tienen un idioma global: el inglés.
Ustedes tienen el español y podrían aprovechar el enorme tirón de Latinoamérica.

Un diario también es una seña de identidad: el cómplice de una comunidad.
Por eso existe el modelo de valla. Usted entra en la web y topa con una valla que le pide dinero por contenidos. Pero apenas un cinco por ciento sigue y paga. La inmensa mayoría lo deja y busca contenidos gratis.

¿No hay diarios de valla rentables?
Los grandes diarios económicos globales, como The Financial Times y The Wall Street Journal, ya son muy rentables en la red. Con muchos menos lectores –nos tememos que hinchan sus cifras–, en Gran Bretaña The Times y The Sunday Times de Murdoch también ensayan ese camino.

¿Y qué creen que pasará?
De momento estamos muy atentos al auge de las tabletas: iPads y similares, porque los lectores que las usan sí aceptan pagar. Esas tabletas están siendo un respiro.

Santiago Ahuanojinou Zannou, director de cine

Su primer corto hablaba de racismo en la escuela.
Le siguió la prostitución de mujeres negras y los emigrantes que trabajan en los invernaderos en Andalucía.

En El truco del manco cuenta la vida de un tullido marginal y su amigo negro.
Es el producto que dan barrios como aquel en el que me crié, donde a partir de las diez de la noche sólo oyes gritos y broncas que atraviesan los tabiques. Había poco diálogo, y cualquier idea de progreso era despachada con un: "¡Venga hombre!, ¡Pero si tú, como nosotros, no vales para nada!".

Entiendo.
Cuando a mi madre le preguntaban por mí y ella decía que estaba en Barcelona estudiando cine, le respondían: "¿Cineeee?... ¡Donde está es en el talego!".

Y además, mulato.
Ser la primera generación de chicos negros en España fue difícil. Yo me frotaba la cara con leche porque no quería ser negro. Siempre estaba en una esquina del patio jugando solo a pelota mientras los otros me gritaban "Kunta Kinte".

...
Eso te produce rechazo a todo lo que venga del colegio, por eso los hijos de los inmigrantes tienen un gran fracaso escolar, porque lo primero que viven es el rechazo de sus compañeros. Y crecemos sin referentes de los que poder sentirnos orgullosos. Todo eso degenera en una vida marginal.

¿Qué le ayudó a superarlo?
Estaba lleno de rabia, pero tuve la suerte de poder canalizarla a través del cine. El cine me salvó la vida porque me hizo abandonar un rumbo peligroso.

Curioso matrimonio el de sus padres.
Africano con aragonesa. Ambas familias los rechazaron. Hemos sido una familia solitaria. Pero el amor entre ellos se ha mantenido, me encanta verlos cogidos de la mano.

¿Cuál era su destino?
De los 14 a los 18 años estaba rodeado de amigos y ninguno hacíamos cosas correctas. Estábamos todo el día en el parque fumando porros y sacándonos la paga del fin de semana con trapicheos. Nuestro modelo eran los mayores que hacían dinero fácil con la delincuencia y la droga.

¿Qué pensaba de su padre?
Que era un fracasado. Los hijos de los inmigrantes tenemos una falta de orgullo hacia nuestro padre porque no nos ha podido dar las mismas cosas que reciben otros. Y a esa edad piensas que tener más es tener más valor. Y durante mucho tiempo damos la espalda a nuestras raíces porque no vemos en ellas la riqueza occidental.

¿Qué rechazaba usted de él?
Me decían que mi padre era un caníbal, que los blancos son mejores que los negros, que los negros no sirven para nada. Y tu ves que tu padre se está rompiendo la espalda trabajando y acabas pensando que tienen razón, que es un fracasado.

Qué duro que un hijo te juzgue así.
Esos comentarios son una de las razones que impiden que puedas crecer. Contra eso lo mejor que puedes hacer es ir a la raíz.

Usted recorrió ese camino.
A los 30 años fui a Benín. Me reuní con los sacerdotes y me dijeron que mi abuelo, también sacerdote animista, y que se llamaba como yo, Ahuanojinou (el guerrero), vivía en mí, que yo iba a ser el padre que llevaría de vuelta al hijo. En Benín los muertos hablan y los vivos saben cómo oírlos.

Así se convirtió en padre de su padre.
Exacto. Curiosamente, el abuelo era ciego y yo me dedico al cine. Le sacaron los ojos por casarse con una musulmana. Es una historia de amor hermosísima. En su primera noche juntos lo cogieron, se lo llevaron al bosque, allí le sacaron los ojos y lo abandonaron. Mi abuela salió en su búsqueda, lo encontró moribundo, pero pudo salvarlo.

¿Que fue de los agresores?
Los metieron en la cárcel y jamás volvieron a la aldea. Quedaron 20 niños sin padres y fue mi abuela, una princesa venida de otra aldea, quien se ocupó de ellos.

Qué hermosa historia.
Sí, resulta que soy nieto de una princesa y de un ciego con el poder de sanar, pero no lo supe por mi padre, sino por los sacerdotes. Muchos emigrantes, en su afán de que sus hijos se integren, borran el pasado. A mí me da mucha rabia no poder hablar con mis primos en su idioma. Pero ahora ya puedo decir que soy de Teruel y de Cotonú.

Convirtió a su padre en actor.
Sí, dos años después fuimos juntos e hicimos la película de su reencuentro con su pasado. Y hoy sé que para partir sin nada de una pequeña aldea hay que ser muy valiente. Hoy veo a mi padre como un héroe.

¿Su padre no supo nada de su familia durante 40 años?
La primera carta que le envió mi padre a mi abuela fue desde Niza. En ella le contaba que hacía mucho frío y que la riqueza de Europa era mentira, que él veía a blancos trabajando de barrenderos y limpiabotas. Y ella pensó que se había vuelto loco. Hubo pocos contactos más.

¿Cómo fue el reencuentro?
De sus seis hermanos sólo había sobrevivido una hermana. Eran dos desconocidos. Pero con el paso de los días acabaron cantando como hacían cuando eran niños. Juntos fueron a buscar tierra a la aldea de su madre tal como habían dicho los bokons (los espíritus), y depositándola sobre la tumba de su madre, mi padre pidió perdón

lunes, 21 de noviembre de 2011

Mariano Rajoy

¿Será el domingo el día más feliz de su vida?Espero que sea un día muy feliz, sí... Aunque los dos días más felices han sido los del nacimiento de mis hijos, Marianito y Juan.
Y, en breve, ¡presidente!Si los españoles quieren..., ¡yo sí quiero!
¿Cuántos años soñándolo?Trabajándolo, unos cuantos.
¿Cuál será su primera decisión como presidente?Llamar al jefe de la oposición y ver qué podemos hacer juntos.
¿Y la segunda?
Llamar al ministro de Economía y Hacienda y pedirle un plan a la mayor celeridad posible.
Como líder de la oposición, ha jugado al "cuanto peor (vaya España), mejor (para mí)", ¿no?No. Intenté evitar que se cometieran demasiados despropósitos.
Cinco millones de parados: ¿cuántos atribuye a Zapatero?El señor Rodríguez Zapatero tiene una alta responsabilidad.
Detállemela.Equivocó el diagnóstico: tardó mucho en reconocer que había crisis. Luego equivocó las medidas: gastó lo que no tenía. Y al final fue muy timorato: exceso de rectificaciones y ocurrencias.
¿Cuántos parados habrá dentro de un año?No lo sé. Espero que las cosas estén mejor. Pero ni hay varitas mágicas ni pócimas milagrosas.
¿Se quejará mucho de "la herencia recibida"?Nada. La gente quiere que resuelva problemas sin buscar excusas.
¿Y qué indicador le hará exclamar "¡España va bien!"?La creación de empleo.
¿Y cómo ayudará a crearlo?Apoyaré a los emprendedores.
¿Qué debo saber de usted para conocerle mejor?Que soy un tipo decente.
Pero eso se le supone, ¿no?¡Uuuh, hay mucha gente muy maledicente por ahí...!
¿Qué maledicencias se han difundido sobre usted?Han dicho que soy homosexual, sin serlo. Que me tiño el pelo...
¿Y de verdad no se lo tiñe?
El color de mi pelo lo marca la madre naturaleza, lo crean o no.
¿Qué más maledicencias...?
Que soy vago. ¡Que no trabajo! Que soy indeciso... ¡Es que me gusta reflexionar antes de actuar!
¿Lleva bien estas invectivas?Al principio me afectaban. Hoy, ya menos. ¡Van con el sueldo!
Pero las oirán sus hijos...Sí me disgustaría que oyesen o leyesen cosas inciertas que les hiciesen dudar de su padre...
¿Pensó usted en las hijas de Zapatero cuando le daba caña?Sí... La primera legislatura fue dura, es verdad, pero la segunda, en cambio, ha sido muy respetuosa.
¿Qué oposición pide ahora?Una con voluntad de entendimiento, sin palos en la ruedas.
¿Nunca los puso usted?Escuché a Zapatero y le he ayudado en reformas. Es verdad que no apoyé el grueso de su política económica, porque era equivocada.
¿Hay alguna decisión de Zapatero que pueda aplaudir?Ha intentado acuerdos con la oposición en los últimos meses de su mandato. Ha rectificado su intento anterior de aislar al PP.
Envíele un saludo a Zapatero.Que te vaya muy bien. Conmigo no tendrás ningún problema.
¿Quién lo tiene peor para presidir el gobierno de España un día: una mujer o un catalán?Una mujer y un catalán lo tendrán más fácil de lo que lo ha tenido un gallego.
¿Está haciéndose la víctima?¿No tengo un poquito de razón?
Lo dice por zancadillas tendidas en el seno de su partido...He trabajado, y ya no recuerdo que hubo gente que no me apoyó.
¿Alguno estará temblando?No, porque sólo me acuerdo de lo bueno. Ayuda a ser más feliz.
¿Qué ve de bueno en el catalanismo político?Que puede defenderse con planteamientos muy diversos: ¡lo que no me gusta es el radicalismo!
El concierto vasco y navarro rompe la igualdad fiscal entre españoles: ¿lo corregirá?
Eso está en la Constitución, y no tengo intención de reformarla.
Bien, porque los catalanes aspiramos a un trato parecido.
Yo quiero que todos los españoles paguen impuestos similares, tengan servicios públicos similares y oportunidades similares.
¿Aliviará, pues, el maltrato fiscal que lastra a los catalanes?
Le he dicho lo que le he dicho.
Artur Mas le pedirá negociar un pacto fiscal estable para Catalunya: ¿cómo lo toreará?
No lo torearé. Le escucharé con mucha atención.
¿Y luego?
Luego..., ya veremos.
¿Qué le parece la política de recortes de Artur Mas?
Me gustaría que los recortes afectasen menos a la sanidad, pero entiendo que Mas se ha encontrado lo que se ha encontrado...
Mi hijo recibe sólo tres horas de castellano. ¿Le inquieta?
¿Le inquieta a usted, que es su padre? Los padres queremos lo mejor para nuestros hijos...
¿Daría dinero a Catalunya... a cambio de menos catalán?
No mezclo churras con merinas.
Si su hijo le dijese: "Papá, soy gay y quiero casarme"..., ¿qué?
Le apoyaría.
¿Retocará la vigente ley de matrimonios homosexuales?
Voy a esperar a lo que resuelva el Tribunal Constitucional.
¿Cuál es la mayor mentira que ha tenido que decir?
No he hecho daño a nadie con una mentira. A partir de ahí..., la vida tiene muchos matices.
¿Qué lecciones extrajo usted de la crisis del chapapote?
Que deben ser los técnicos quienes den las explicaciones, y no los políticos. Aunque los políticos tomen luego las decisiones.
¿Vivirá en la Moncloa?
Veremos cómo está el patio... Sí pasaré allí trabajando todo el día.
¿Con ruedas de prensa con preguntas o sin preguntas?
Atiendo ruedas de prensa siempre que lo considero oportuno. En Barcelona he dado varias...
¿Habrá trasvase del Ebro?
Intentaré un pacto nacional para que todo el mundo tenga agua.
¿Veré a Ana Pastor en TVE?
¡Igual la contratan para hacer La Contra de La Vanguardia...! Mire, no me corresponde a mí contratar o despedir a periodistas.
¿Alguna idea para TVE?
Me preocupa el dineral que le cuesta al contribuyente. ¡España es el país del mundo con más televisiones públicas! Impulsaré una ley para que los parlamentos autonómicos, si quieren, puedan privatizar sus canales.
Su programa favorito es...
El fútbol y deportes. ¡La televisión podría ser mejor, la verdad!
¿Qué televisión le gustaría?
Programas de entretenimiento que la familia pueda ver junta: ¡creo que ese es el futuro! Y buenas películas sin anuncios. La televisión debe entretener y, si no formar, ¡al menos no deformar!
¿Graduación de sus gafas?
En un ojo 3,75, y 3,5 el otro. Astigmatismo desde los siete años y un poquito de hipermetropía.
¡Lo tiene usted todo!
Pero no me sirvió para librarme de la mili: necesitaba 4 y 4.
Lo sé. Yo me libré.
¡Qué suerte...!
¿Algún punto flaco de salud?
¡Toco madera! Todo está bien.
¿Cuántas horas duerme?
Si no duermo siete horas y media cada noche, al día siguiente estoy de mal humor y se me nota.
¿Mirando al cabezal, en qué lado de la cama duerme?
¡Yo a la derecha, siempre!
Claro...
Es que mi mujer ocupa el otro lado, así que... No hay bromas.
¿Duerme desnudo?
Con pijama, habitualmente.
¿Reza antes de dormirse?
No, pero sí pienso un poco... Intento tener la conciencia tranquila: me da serenidad y equilibrio.
¿Quién hace la cama?
Yo no. Sólo me hice la cama en la mili, a la fuerza.
¿Hace algo en su casa?
Ayudo a poner y recoger la mesa los domingos con mis niños. Y le corto en pedacitos pequeños el filete de carne a mi hijo pequeño.
¿Cómo le sale su declaración de la renta?
He pagado casi 90.000 euros.
¿Cuántas veces se ha emborrachado?
Ya no me acuerdo.
¿Ha practicado nudismo?
Mire: soy de Pontevedra. Y aquello es como es: hace frío..., ¡y más!
¿Desde cuándo lleva barba?
Desde un accidente de coche en 1979 en el pueblo de Pepiño Blanco..., aunque no le atribuyo por eso ninguna responsabilidad, je, je. Me partí literalmente la cara... y decidí dejarme barba.
¿Le han quedado marcas?
No. Dicen por ahí que sí, pero no.
¿Qué lee usted?
Novela histórica, ensayos, muchos informes económicos... y La Contra de La Vanguardia.
¿Usa iPhone o BlackBerry?
iPhone.
¿Tuitea?
Lo que sale como MR lo hago yo. El resto me lo hacen otros... ¡Y me propinan unos tortazos...!
¿Cuál es la última vez que lloró y por qué?
Mi padre, a quien quiero como a nadie, cumplió 90 años este verano: lo celebramos con toda la familia. No lloré, pero me emocioné.
¿De qué ha hablado la última vez con Aznar?
Murió su suegro la semana pasada y fui a darle un abrazo. Y de eso hablamos.
¿Qué no ha hecho aún que quiera hacer antes de morir?
Mire, yo lo que no quiero es morirme, francamente.
¿Hay vida extraterrestre?
¡No!
¿Se sabe qué está haciendo ahora mismo la niña de Rajoy?
Protegiéndome de los malvados.
¿Dónde están los malvados?
Cuesta identificarlos: ¡es lo malo!

Mercè Lagrava, quesera

¿Cuántas cabras tiene aquí?
Sesenta cabras de raza alpina. Las cuidamos mi marido, y yo, junto a un ayudante. Somos una familia.

¿Las conoce a todas?
¡Claro! Muchas responden por su nombre. Mis cabras son muy cariñosas. Se me acercan, se me frotan...

¿Qué vida llevan sus cabras?
Triscan cada tarde por estos prados y laderas pirenaicas, pacen hierba, arbustos, frutos del bosque, moras, setas... Y, en casa, les damos también alfalfa y cebada ecológicas. ¡Son cabras felices!

¿Y eso se nota en la calidad de la leche?
¡Que si se nota! Es una leche de calidad extraordinaria. El queso obtenido de esa leche es una verdadera fotografía de este paisaje.

¿Qué tiene la leche de cabra que no tengan la leche de oveja o la leche de vaca?
La leche de cabra es la más digerible por el ser humano: su lactosa es la que mejor tolera nuestro aparato digestivo. Los glóbulos de su grasa son los más fáciles de digerir. "¡Yo estoy vivo gracias a una cabra!", me han dicho ya bastantes personas.

¿Qué quieren decir?
Que de bebé su madre murió o no pudo amamantarlos, ¡y los criaron con leche de cabra!

¿Desde cuándo pastorea y cuida de este rebaño de cabras?
Desde hace seis años. Era el rebaño de Eulàlia Torras, la fundadora de Serrat Gros, esta quesería pirenaica.

¿Y cómo pasaron a sus manos?
Mi marido y yo decidimos dejar la ciudad y vivir en la montaña. Nos instalamos en el pueblo vecino, con idea de comprar leche de cabra y elaborar quesos artesanos.

¿Tenían alguna experiencia?
Ninguna, pero estábamos dispuestos a aprender. Y entonces coincidió con que Eulàlia se retiraba y buscaba a alguien a quien traspasarle su rebaño de cabras, alguien que las mimase y cuidase igual que hacía ella.

Y ustedes se ofrecieron.
Sí, nos atrevimos a encajar su rebaño en nuestro proyecto: mi marido y yo queríamos hacer quesos de leche de cabra, ¡y de pronto nos caía del cielo un rebaño de cabras! Eulàlia confió en nosotros, y nosotros lo hemos aprendido todo de ella.

¿No se arrepiente hoy de haber elegido esta vida montañera?
No. ¡Ha sido un acierto! Los pocos viejos del pueblo estaban por entonces a punto de irse: "Si vosotros os quedáis, ¡nosotros nos quedamos!", nos dijeron.

Y se quedaron aquí.
Nadie tenía mucha fe en el proyecto: "No pensamos que aguantaseis, porque tú no eras quesera, ¡eras escribienta!", me han confesado hace poco. Es que yo trabajaba en una oficina en Barcelona... ¡Y hoy soy feliz haciendo buenos quesos de cabra!

Buenísimos quesos de cabra: ¡ganan más y más medallas de oro!
Son quesos de cuajada ácida, leche cruda, pasta blanda y piel florida, a partir de la leche de nuestro rebaño de cabras. ¡Mi mejor premio es ver la cara de placer de los que prueban mis quesos!

¿Cuántos litros de leche le dan sus cabras cada día?
Ochenta litros al día. Para hacer un queso de 300 g necesito tres litros de leche cruda.

¿Cruda?
Ni la hervimos ni pasteurizamos. Por eso es tan gustosa: con cuajo natural de estómago de rumiante, a las 24 horas está cuajada y en un molde de madera con agujeritos, para separar la pasta del suero.

Y después, ¿qué?
En cuatro días, la pasta blanda ha perdido el 40% de humedad. Entonces escurrimos, salamos con sal seca..., ¡y a la cava de maduración! Allí vamos girando el queso cada día, a lo largo de cinco a ocho semanas.

Parecen seres vivos...
Es que, como el vino, también los quesos están vivos. En la cava, se implantan hongos lácteos en la corteza del queso.

¿Y eso es bueno?
Es buenísimo: aportan sabor. En algunos casos pimentamos esa corteza, como en el caso del queso troncocónico Lo Pebrat.

Multipremiado, ¿no?
Sí, felizmente. También hacemos bolas de queso conservadas en aceite. Y tupí, un paté de queso mezclado con aguardiente...

¿Dónde vende estos quesos?
Tres cuartas partes de los quesos los vendemos aquí, en la quesería, porque la gente de esta comarca consume mucho queso. El resto lo exportamos a restaurantes, incluido un restaurante de Birmingham.

¿Exportan sus quesos a Inglaterra?
Es que allí se celebra el concurso mundial de quesos. Y allí Lo Pebrat fue declarado el mejor queso de España el año pasado.

¡Algo están haciendo ustedes bien!
Yo aún estoy alucinada. Que pase todo esto es muy bonito y muy gratificante.

¿Cuál es su secreto?
Controlar todo el proceso: pastorear, ordeñar, elaborar, comercializar, distribuir y vender.

¿Y ya está?
Y, sobre todo, respetar a las cabras. Cuando nos alejamos unos días, empezamos a preocuparnos por cómo estarán. Queremos a nuestras cabras.

¿Qué es lo mejor y lo peor?
Lo mejor es la temporada de partos, ver nacer las cabritas. Y lo más doloroso de todo es cuando una de nuestras cabras muere.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Abertis Elisabet Sahtouris, bióloga de la evolución y futurista

¿Futurista?
Estudio el pasado para saber a dónde nos dirigimos.

¿Y qué ha descubierto?
Un ciclo de madurez en la evolución. La teoría de Darwin se basa en la competición y la de Kropotkin en la cooperación. Si juntas las dos tienes una teoría completa.

¿Y en qué consiste?
Ya las primeras formas de vida tuvieron que pasar de una etapa juvenil a una de madurez para sobrevivir. En la etapa juvenil todas las especies son competitivas y creativas, luego pasan a la madurez, etapa en la que se dan cuenta que cooperar es más eficiente a nivel energético.

Todo comenzó con las bacterias.
Sí, la mitad de la evolución sucedió cuando sólo había bacterias en la tierra. Su fase juvenil ocasionó muchísimos problemas globales. Se comieron todos los azúcares y los ácidos libres que había en el planeta provocando una hambruna mundial, pero con esta crisis se volvieron creativas.

¿Y qué crearon?
Comida a partir del sol, del agua y de los minerales; es decir, inventaron la fotosíntesis. Y tuvieron tanto éxito que ocasionaron polución global, porque al hacer la fotosíntesis desprendían un gas residual, el oxígeno.

¿Y eso era contaminar el planeta?
Sí, porque el oxígeno es un gas letal para las moléculas, esa es la razón por la que todo el mundo toma antioxidantes, je, je. Al principio la tierra y el océano absorbieron el oxígeno. El resto se fue a la atmósfera, compuesta de un 21% de oxígeno.

¿Finalmente todo se equilibró?
Sí, con un 1 o 2% más de oxígeno en nuestra atmósfera todo se quemaría; y con un 1 o 2% menos no podríamos respirar.

¿Cómo se consiguió ese equilibrio?
El oxígeno estaba matando a muchas bacterias, así que unas se fueron hacia dentro de la tierra para escapar y otras desarrollaron una especie de escudo solar y comenzaron a utilizar el oxígeno para aplastar la comida (moléculas) y poder absorberlas, aprendieron a respirar. Estas eran las que tenían más energía, las más desarrolladas tecnológicamente; inventaron el motor eléctrico.

¿..?
Nosotros nos parecemos más a las bacterias que a cualquier cosa que haya habido entre ellas y nosotros. Ninguna otra especie natural ha causado tantos problemas globales como ellas y nosotros.

Nos pueblan.
Sí, estamos hechos de ellas. Tenemos diez veces más bacterias en nuestro cuerpo que células. Un científico dijo que tal vez nosotros seamos como grandes taxis que las bacterias inventaron para que las llevemos a través del tiempo de una manera segura.

No se olvide de contarme lo del motor eléctrico.
Las bacterias, que están hechas de 40 tipos diferentes de moléculas, tienen todas las partes de un motor, muy parecido a un motor humano pero mucho más eficiente. Lo usan para desplazarse de manera rápida. ¿Sabe lo que es el esperma?

Ahí llego.
Nadan con ese motor, ja, ja. La cuestión es que las bacterias mejor adaptadas, todavía en su fase juvenil, se hicieron imperialistas porque tenían que encontrar más comida, así que se metían dentro de otras bacterias, se comían sus moléculas y se reproducían dentro de ellas hasta extinguirlas.

Luego maduraron y dejaron de machacarse.
Sí, primero evolucionaron a raíz de esa gran crisis que produjeron la hambruna y la polución; y con el tiempo los tres tipos de bacterias empezaron a cooperar. Si descarga el limo de la pica que se forma por la humedad y lo observa por el microscopio verá algo parecido a Nueva York.

¡...!
Sí, sí, muchos edificios y estructuras, es sorprendente. Estas ciudades se convirtieron en un nuevo tipo de célula. Y las diferentes bacterias empezaron a tener una división del trabajo: unas producían la comida a través del sol, otras empujaban con sus motores a las que producían la comida...

Las ciudades nacieron de la cooperación entre las bacterias.
Sí, y de nuevo estas grandes células (las ciudades) estaban en fase juvenil. Durante miles de millones de años compitieron, hasta que aprendieron que es más rentable alimentar a tu enemigo que pelear contra él, evolucionaron en criaturas multicelulares y llegaron a una etapa madura de nuevo.

Y esas ciudades están en nosotros.
Y la historia continúa: durante 100.000 años los humanos vivimos de manera tribal, llegamos a ser cooperativos en los sistemas locales y crecimos, formamos ciudades y llegamos a los imperios que, en su fase juvenil, compitieron. Los primeros fueron imperios nacionales, ahora son los imperios de las corporaciones. Así que pienso que esta crisis nos llevará a la cooperación.

Nuestro cuerpo es como un planeta...
Un sistema muy evolucionado y un buen modelo económico. Tenemos cien trillones de células en el cuerpo y cada una de ellas es tan compleja como una ciudad humana. Cada una tiene unos 1.000 bancos (que regulan la economía global y dan a cada célula lo que necesita) y 30.000 centros de reciclaje.

¿Cuál es el futuro de la humanidad?
Esta crisis es biológica, y debemos elegir entre la extinción o la cooperación.